- El psicopedagogo Francesco Tonucci cree que las ciudades deben quitar prioridad a los coches y dĆ”rsela a los peatones y bicicletas: “A los niƱos les falta algo muy importante: el espacio pĆŗblicoā
- El informe Designing streets for Kids ofrece diez pautas concretas para mejorar las calles urbanas con enfoque de infancia
- En los Cuadernos para la acción local: Propuestas para una planificación urbana sostenible y responsable con la infancia, de UNICEF España, ofrecemos propuestas para rediseñar y planificar espacios urbanos
Cuando recuerda su propia niƱez, el psicopedagogo Francesco Tonucci observa que existieron tres lugares importantes para Ć©l: la casa, la escuela y la calle. Para el creador del proyecto ‘La Ciudad de las NiƱas y los NiƱos’, hoy este tercer espacio ha desaparecido: āLos niƱos no salen de casa y de las escuelasā, observa. āEs un problema, creo que a los niƱos les falta algo muy importante: el espacio pĆŗblicoā.
Durante su intervención en el V Foro Internacional de Intervenciones Urbanas, celebrado en Lima en agosto de 2020, el autor ha reflexionado sobre lo que ha supuesto para la infancia la cuarentena debido a la crisis sanitaria: āLos niƱos no han esperado al virus para perder la posibilidad de salir de casa: ya estaban encerrados antesā.
¿Para quiénes se diseñan las calles?
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Eso se debe, entre otras cosas, a que a la hora de construir o reconstruir una ciudad suele elegirse un ciudadano de referencia, con un perfil de varón adulto trabajador. “Las ciudades han obedecido a las peticiones directas o indirectas de este ciudadanoā, explica Tonucci. Eso deja atrĆ”s a los niƱos y niƱas, pero tambiĆ©n a sus cuidadores, mujeres embarazadas, etc.
Cuando eso sucede, el coche se convierte en protagonista. En Italia, paĆs de origen de Tonucci, mĆ”s del 80% del espacio pĆŗblico estĆ” ocupado por aparcamientos o medios privados: āEl auto ha llegado a ser el dueƱo verdadero de nuestras ciudades modernasā, dice el psicopedagogo. Ćl sostiene que las ciudades deben dar prioridad a los peatones en primer lugar, a las bicicletas despuĆ©s y, en tercer lugar, al transporte pĆŗblico. Los medios privados, como los coches, podrĆ”n moverse en la medida en que los tres primeros puedan.
En la misma lĆnea, el informe Designing streets for Kids de Global Designing Cities Initiative seƱala que los desafĆos a los que se enfrentan los niƱos, niƱas y sus cuidadores en las calles urbanas se podrĆan abordar mediante una combinación de diseƱo y polĆticas urbanas. Sus autores ofrecen algunas acciones especĆficas para ayudar tanto al comenzar a abordar estos desafĆos como a lo largo del proceso continuo de mejora y rediseƱo de las calles urbanas.
Diez acciones para hacer las calles mƔs aptas para los niƱos
1. Adoptar el punto de vista de un niƱo o niƱa
El diseƱo de calles deberĆa tener en cuenta a la infancia y a todas las personas que interactĆŗan con ella, como los cuidadores, asĆ como sus necesidades. DiseƱar las ciudades teniendo en cuenta a la infancia es hacerlo contando con todos los grupos de población, y las calles que son buenas para un niƱo o niƱa son buenas para todos.
2. Desincentivar el uso de vehĆculos privados
Para recuperar el espacio para las personas hay que reducir el que tienen los coches. La forma en que se distribuye el espacio de la calle determina la eficiencia de la movilidad y cómo las personas utilizan realmente las calles para sus actividades diarias. El informe recomienda ideas como crear calles peatonales o calles compartidas que eliminen las distinciones entre peatones, ciclistas y automóviles y diseñando para viajes a baja velocidad.
3. Fomentar la seguridad vial
El fomento de la seguridad en las calles es crucial a la hora de evitar accidentes de trÔfico, y puede hacerse mediante regulación, una mejora de la infraestructura o invirtiendo en campañas de educación vial.
4. Mejorar los pasos de peatones
Se trata de un elemento clave de una red peatonal segura y continua, y por tanto su diseño debe prestar especial atención a los niños y niñas, asà como a personas con movilidad reducida: todos ellos se mueven a menor velocidad, y eso puede dificultar el cruce. Por ello, los pasos de peatones deben ser mÔs cortos, deben estar espaciados con frecuencia, marcados claramente, legibles y con buena visibilidad.
5. Agrandar las aceras
Las aceras son la base de la red de transporte de niños, niñas y cuidadores, ya que en ella pasan una gran parte del tiempo al desplazarse. Su diseño debe reflejar su uso como un derecho de paso para el movimiento y como un espacio público.
Una acera bien diseñada tiene espacio suficiente para que varias personas caminen juntas o en pequeños grupos, y la conversación y el juego puedan coexistir con el movimiento. AdemÔs, debe estar bien iluminada, tener lugares sombreados donde descansar y sistemas de orientación.
6. AƱadir elementos de juego y aprendizaje
āEn mi infancia el espacio pĆŗblico era el espacio natural. AsĆ hemos podido vivir la experiencia fundamental del juego, la emoción de solucionar problemas, descubrir cosas nuevas, hacer tonterĆas que nos ayudaron a crecer. TambiĆ©n esto es necesario. De la mano no se descubre nada, no se asumen riesgos, no se hacen tonterĆas y no se creceā, seƱala Tonucci.
El juego es, como indica el psicopedagogo, una de las principales formas en que los niños aprenden y se desarrollan en las primeras etapas de la vida, y debe incorporarse a las calles oportunidades para jugar y aprender siempre que sea posible. ¿De qué forma? El informe aporta ideas: pueden utilizarse las superficies verticales, el mobiliario urbano, los elementos del paisaje como los Ôrboles, asà como las texturas, los materiales, el pavimento, el color, la iluminación, la señalización de caminos y los elementos interactivos.
7. Garantizar el ciclismo seguro
La bicicleta permite una movilidad segura y respetuosa de la distancia de seguridad; para fomentar su uso un elemento clave a aƱadir en las ciudades es el carril bici. Estos carriles deben ser seguros, tener una baja velocidad, dar prioridad al ciclismo y la caminata y contar con separación horizontal y vertical para proteger a las personas. Son vĆas en las que los ciclistas pueden circular en todo el ancho de la calzada en ambas direcciones, lo que permite una conducción en grupo cómoda, y aunque los automóviles estĆ”n permitidos se trata de calles diseƱadas para desalentar el trĆ”nsito.
8. Disminuir la velocidad del trƔfico
Una medida crucial para reducir los accidentes de trĆ”fico infantiles, y que las velocidades mĆ”s altas reducen la visión perifĆ©rica de los automovilistas y afectan sus tiempos de reacción. La posibilidad de lesiones graves o muertes se reduce si los choques ocurren a velocidades de impacto de 30 a 40 km/h. El informe sugiere, ademĆ”s, que las calles mĆ”s pequeƱas, incluidas las calles compartidas y las calles con prioridad para peatones, deben tener lĆmites de velocidad mĆ”xima de 10 a 20 km/h.
9. AƱadir Ɣrboles y otros elementos naturales
El contacto con la naturaleza tiene múltiples beneficios para los niños y niñas de las zonas urbanas: permite un mejor desarrollo cerebral y mejores funciones cognitivas, capacidad de concentración y habilidades motoras, y fomenta el juego y la creatividad. El diseño urbano también puede servir para introducir elementos naturales en las ciudades, como añadir Ôrboles u otra vegetación que aporte sombra, parques o espacios acuÔticos.
10. Dar cabida a los niƱos y niƱas en las polĆticas de diseƱo urbano
DiseƱar calles para niƱos y niƱas requiere que esas mejoras urbanĆsticas sean parte de los programas y polĆticas de la ciudad. Esto solo puede lograrse contando con la voz de los niƱos y niƱas, incorporando buenas prĆ”cticas y asignando presupuestos para la sostenibilidad a largo plazo en los cambios en las administraciones polĆticas para hacer las ciudades mĆ”s vivibles para todos. La participación infantil y adolescente es, en definitiva, un elemento clave para que nuestras calles sean realmente diseƱadas por y para los niƱos y niƱas.







