Adolescencia y crisis sanitaria

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Fotografía de Orna Wachman

 

  • La Comisionada de Infancia de Inglaterra advierte de que la crisis sanitaria puede resultar, a largo plazo, en una “generación perdida” de adolescentes vulnerables que “caen a través de las brechas de los sistemas educativo y de atención”
  • Entre las circunstancias que han propiciado esos riesgos están el cierre de escuelas, la cancelación de los planes de verano, las reducciones en el apoyo a la salud mental y el aumento de la tensión en las familias

 

En el contexto de la pandemia, la adolescencia está siendo puesta bajo lupa, culpada de los rebrotes y de actitudes irresponsables. Pero en realidad esta franja de edad es una de las grandes afectadas por la crisis. Durante la cuarentena, se ha pensado en los niños y niñas, obviando en algunos casos a los adolescentes, sin considerar cómo han impactado a estos últimos las medidas de confinamiento, el distanciamiento social, el cierre de centros educativos o el estrés al que están sometidas las familias. Los adolescentes son niños o niñas de acuerdo a la Convención que recoge sus derechos, pero por su edad y desarrollo tienen unas necesidades específicas, y no pueden ser atendidos con las medidas genéricas dirigidas a la infancia. Requieren que se tengan en cuenta sus necesidades emocionales, físicas y cognitivas específicas, de su presente y de su futuro.

La crisis económica que se prevé tras la pandemia augura un empeoramiento de la vida de todos y todas y pone en el horizonte un futuro aún más difícil para los jóvenes. Ante esta perspectiva, los expertos señalan que las medidas de respuesta a la pandemia tienen que tener en cuenta a todos los grupos de población, incluyendo a la adolescencia, el colectivo eternamente invisibilizado.

 

La cuarentena a ojos de los chicos y chicas

 

“Echo de menos actividades, por ejemplo, ir al campo a sacar fotos, ver a algún amigo. Obviamente esto va a dejar marca y habrá algún cambio de mi personalidad”, dijo Youssef durante los días de cuarentena. Arnau opinó que el aislamiento ha afectado de forma diferente a los adultos que a los jóvenes: “Nosotros somos más sociables, salimos más, queremos estar con los amigos, hacemos miles de actividades… y esto ha cambiado radicalmente”. Para María, en la escuela a distancia se ha dado importancia a las notas pero no a cómo se estaban sintiendo ellos: “Creo que en el colegio podría darnos un apoyo en eso”, sugirió. Tras el anuncio del estado de alarma la especialista en psicología adolescente Lisa Damour ya hizo algunas recomendaciones para proteger la salud mental de la adolescencia confinada, como crear distracciones, encontrar nuevas formas para conectarse con los amigos o ayudarles a expresar los sentimientos y reconocer que algunos de ellos, como la ansiedad, son normales en estas situaciones.

Pensando en la importancia de brindar a todos los adolescentes de seguridad en tiempos de emergencia, UNICEF España y Espirales Consultoría de Infancia publicaron una guía para centros de protección con pautas y consejos. “Los equipos de los centros de protección han de cumplir una doble función con los niños, niñas y adolescentes a su cargo”, señala el texto. “Por un lado, protegerles en la medida de lo posible de posibles contagios; por otro, acompañarles emocionalmente en una vivencia potencialmente traumática”. La guía ofrece algunos elementos concretos que promueven la seguridad en adolescentes: mantener las rutinas, promover una red afectiva sólida, cultivar la confianza, la fiabilidad y la esperanza y desarrollar un entorno seguro y protector en todos los niveles, donde no haya ninguna forma violencia. Generar ese entorno seguro y protector se vuelve aún más necesario en un contexto de emergencia, destacan los autores, ya que la situación que se afronta pone en riesgo dicho entorno.

 

Los jóvenes frente a la desescalada y la crisis que viene

 

Es cierto que la cuarentena ha añadido dificultades a los chicos y chicas en todo el mundo, sobre todo para quienes ya contaban con ellas. Pero, ¿qué efectos tendrá para ellos esta crisis a largo plazo? Anne Longfield, Comisionada de Infancia de Inglaterra, advierte de que la crisis sanitaria puede degenerar, a largo plazo, en una “generación perdida” de adolescentes vulnerables que “caen a través de las brechas de los sistemas educativo y de atención”.

Longfield hace esa afirmación en un reciente informe que evalúa a chicos y chicas británicos entre 13 y 17 años y que demuestra que el aislamiento debido a la crisis del COVID-19 ha disparado los riesgos a los que se enfrentan muchos de ellos, no sólo en términos de salud sino también en cuanto a probabilidad de sufrir problemas de salud mental o exposición a violencia doméstica. Entre las circunstancias que han propiciado esos riesgos están el cierre de escuelas, parques y actividades de ocio; la cancelación de los planes de verano; las reducciones en el apoyo a la salud mental y el aumento de la tensión en las familias debido a la crisis.

Los efectos son particularmente graves entre los y las adolescentes que ya eran vulnerables antes de COVID-19: el informe señala que entre 2017 y 2018 hubo casi 480.000 adolescentes de 13 a 17 años con, al menos, una necesidad especial, ya fuera discapacidad educativa, exclusión o abandono del sistema escolar. Muchos de estos chicos y chicas eran invisibles para las instituciones; ahora lo son más que antes, advierten los autores del texto. Señalan por tanto la necesidad urgente de que instituciones, escuelas o trabajadores especializados en infancia y juventud concentren los recursos en los adolescentes en riesgo de volverse invisibles, se aseguren de que puedan volver a la educación o la formación y den prioridad a las actividades de verano “que brindan a los jóvenes una variedad de actividades seguras, positivas y estructuradas para participar, dirigidas por adultos confiables y modelos a seguir”.

 

La situación de la adolescencia en España durante la pandemia

 

En España, también hay miles de adolescentes en riesgo de quedar fuera del sistema que debe protegerlos. Los expertos avisan de que la pandemia puede tener un grave impacto en su entorno y su desarrollo debido a la interrupción de la educación, la alteración de las estructuras de protección y las cargas económicas y de salud de las familias. Un informe de Plan International sobre el impacto de la crisis sanitaria en la adolescencia en España pone el foco en los niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad que debido a la pandemia han quedado expuestos a riesgos adicionales de los que, normalmente, estarían protegidos en los centros educativos y en las redes de protección que ahora faltan.

El informe sugiere que, para mitigar ese riesgo, “las medidas de cuarentena deben ir acompañadas de una ampliación de los actuales sistemas de protección social, para poder aumentar la cobertura y los beneficios para las familias gravemente afectadas por el virus”. Además, pone el foco en la situación de las niñas y adolescentes: “En todas las políticas relativas a la crisis debe hacerse hincapié en la protección de niñas y adolescentes contra la violencia de género, sexual y doméstica, así como en el acceso a una educación y formación inclusiva e igualdad de oportunidades de empleo y emprendimiento para las mujeres jóvenes una vez salgamos de esta situación”, de modo que la adolescencia no se convierta en otra gran ignorada durante la pandemia.

 

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