«Si nos conocieran de verdad verían que somos iguales que ellos»: Chicos y chicas diseñan un futuro sin xenofobia

11/07/2022 | Adolescencia y juventud, Derechos de la Infancia, Educación, Inclusión, Migrantes no acompañados, Participación Infantil, Previas

infancia sin xenofobia

SDI Productions

 

  • El grupo asesor de UNICEF España contribuye con sus propuestas al Marco Estratégico contra el racismo y la xenofobia 2021-2027 que elabora el Gobierno

 

En España, la gente se considera tolerante; sin embargo, en los últimos tiempos existe un alto nivel de exposición ante narrativas contra las personas migrantes, según el Barómetro de Desinformación publicado en 2021 por Oxfam Intermón.

El discurso de odio hacia los inmigrantes en redes sociales ha aumentado en los últimos años “influido, en gran medida, por la agenda mediática y política del momento”, advierte el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE). Aspectos que afectan a la percepción hacia las personas extranjeras y, en particular, del colectivo de jóvenes migrantes.

De ahí viene la necesidad de la creación del Marco Estratégico de ciudadanía e inclusión, contra la xenofobia y el racismo (2021- 2027), que el OBERAXE ha elaborado mediante un proceso de consulta pública al que han contribuido la ciudadanía y diferentes entidades.

 

Un proceso participativo

 

El Marco Estratégico se ha llevado a cabo a través de un proceso de consulta ciudadana con entidades vinculadas con la migración y personas expertas en el sector, que aportaron sus opiniones y propuestas hasta el 9 de junio. Sin embargo, como recuerda Sílvia Casanovas, responsable de políticas locales y participación de UNICEF España, “faltaba la pata de aportaciones de niños, niñas y adolescentes”.

Ahí entra en acción el grupo asesor de UNICEF España, formado por chicos y chicas de entre 15 y 20 años con una larga trayectoria en participación. “Nuestro grupo asesor había planteado hacer una acción de autogestión a mitad de junio para habar, precisamente, de temas de no discriminación”, cuenta Casanovas. Entre esos temas estaba el racismo (además de otros tipos de discriminación como la LGTBIfobia o la gordofobia). De ese modo, vieron la oportunidad para hacer aportaciones a este Marco Estratégico.

Los chicos y chicas se pusieron manos a la obra y, a lo largo de dos sesiones de trabajo (los días 18 de junio y 1 de julio), reflexionaron sobre diversos temas, como la islamofobia, los casos de racismo cotidiano que sufren sus pares, los tipos de discriminación (por origen, por clase social, situación económica o religión), los prejuicios, los choques culturales o los colectivos invisibilizados.

 

La voz de la juventud migrante

 

“Ellos decían que también era importante poder consultar la visión de niños y niñas que sufren xenofobia y racismo. En el grupo había algunas personas, pero no era mayoritario”, dice Casanovas.

Por ello contaron con la Asociación Marroquí de Málaga, una entidad que trabaja con juventud migrante extutelada ofreciéndoles apoyo social, laboral,  y educativo, entre otros. El 4 de julio se llevó a cabo una sesión de trabajo en la que estos jóvenes tuvieron ocasión de hacer sus aportaciones. Participaron un total de 32 adolescentes en las sesiones de trabajo.

Como recoge el documento de conclusiones, remitidas al OBERAXE, la mayoría de chicos del grupo de Asociación Marroquí dijeron haber experimentado situaciones de racismo, y que la gente se aparta de ellos si se los cruzan por la calle, se agarran el bolso fuerte ya que piensan que les van a robar. Entre otras opiniones, los chicos y chicas manifestaron:

“Nos juzgan por el color de piel y de pelo”.

“Si existiera confianza hacia nosotros y nos conocieran de verdad no tendrían miedo, verían que somos iguales que ellos”.

“Igual que en España hay gente buena y mala, en otros países también, pero no todos somos malos”.

El testimonio de estos chicos “añadió mayor diversidad y una visión más humana a estas aportaciones, algo difícil de conseguir para personas que no sufrimos la xenofobia ni el racismo en nuestra propia piel”, cuentan en un artículo Fran y Marta, del grupo asesor. “En nuestros organismos participativos existe la necesidad de acercarnos cada vez más a personas más diversas, construir poco a poco un grupo de personas con diferentes realidades y circunstancias. Construir organismos de participación donde todas las personas tengan voz”.

 

Propuestas para un futuro más tolerante

 

De estas sesiones surgieron una gran cantidad de aportaciones e ideas que, posteriormente, incluyeron en un documento con conclusiones y compartieron con la Directora del OBERAXE, Karoline Fernández.

Entre ellas, los chicos y chicashan hecho aportaciones respecto a las políticas migratorias y de acogida. Han hecho hincapié en que algo importante para facilitar la inclusión de las personas migrantes recién llegadas es reducir la brecha lingüística y facilitar la enseñanza del idioma. Además, han apostado por el objetivo de reducir el número de personas en irregularidad administrativa en España:

[Hay que] prestar atención a cada uno de los trámites, porque detrás de ellos hay personas esperando “comenzar” una nueva vida. Si el marco jurídico-administrativo funciona en tiempo y forma, se podrían evitar muchas situaciones posteriores en las que sufren discriminación por su situación irregular.

También han propuesto añadir un bloque específico de niños y niñas no acompañados, uno de los colectivos más vulnerables. Creen que debe garantizarse su acogida y protección (una tarea a la que los municipios y gobiernos locales pueden aportar mucho). Proponen que se les dé acompañamiento y atención psicológica, se atiendan las experiencias traumáticas que hayan podido sufrir y se garantice su acceso a la formación, al mercado laboral y a la vivienda:

La reciente reforma del Reglamento de Extranjería está demostrando la rapidez de inclusión en el mundo laboral de jóvenes migrantes que llegaron no acompañados. Nuevamente, si los trámites se vuelven más sencillos, se reducen las posibilidades de sufrir abusos en el mundo laboral.

Finalmente, creen que es importante que no se criminalice a estos chicos y chicas y que se garantice su participación. Para ello, las estructuras de participación deben estar adaptadas a todo tipo de niño o niña, incluyendo niños migrantes o en riesgo de exclusión (un ejemplo práctico sería fomentar la participación en los centros de acogimiento).

Otra de las propuestas es que en las pruebas de acceso a la policía u otras profesiones (como mediadores o sanitarios), se detecten posibles comportamientos racistas:

Formar en competencias interculturales y habilidades sociales a la policía para el contacto con los jóvenes migrantes (“piden los papeles sin preguntar nada y ni haber hecho nada malo”).

En cuanto a la prevención de xenofobia, racismo e intolerancia, chicos y chicas sugieren que se adopten medidas para que los políticos y los medios de comunicación no difundan el discurso del miedo, el odio, etc. Proponen “potenciar entre los medios de comunicación que cuenten a la sociedad cuál es el día a día de los jóvenes migrantes, sobre todo los que son no acompañados”.

Finalmente, creen que es importante la sensibilización, y la creación de espacios seguros para que las personas inmigrantes puedan contar situaciones violentas o problemas que hayan sufrido:

A nivel local: sensibilización y educación para los vecinos para respetar la diferencia y facilitar la acogida. También con los chicos y chicas en los centros educativos para no crear guetos.

 

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