Inclusión local de migrantes y refugiados: esto es lo que pueden hacer las ciudades

17/02/2021 | Ciudades inclusivas, Ciudades y niños, Derechos de la Infancia, Inclusión

Migrantes

Fotografía: Sandy Millar / Unsplash

 

  • Un informe de ONU Habitat ofrece pautas a los municipios para garantizar una acogida exitosa de la infancia migrante o refugiada y sus familias a nivel local

 

Muchas de las decisiones que nos afectan como ciudadanos tienen carácter local; también, las que pueden mejorar las vidas de la infancia migrante y sus familias. Los gobiernos locales, gracias a factores como la proximidad, conocen mejor que nadie las necesidades y los desafíos a los que se enfrentan colectivos vulnerables, como las personas refugiadas o los niños o niñas migrantes no acompañados. A la hora de implementar y cumplir las metas de los los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), el Pacto Mundial para las Migraciones y Pacto Mundial sobre Refugios, las autoridades locales juegan por tanto un papel fundamental.

Por ello, el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU Habitat) ha publicado Local Inclusion of Migrants and Refugees – A Gateway to existing ideas, resources and capacities for cities across the world. Se trata de una guía con medidas de inclusión local que muestra la contribución que las ciudades de todo el mundo están brindando a la implementación de los ODS y los Pactos para las Migraciones y Refugios. Un paso importante en la construcción de comunidades más inclusivas y equitativas, donde se vele por los derechos de la infancia y adolescencia sin importar su origen.

 

Las ciudades, clave en la recepción e inclusión de migrantes

 

La ciudad es el escenario donde las personas de distintos orígenes se reúnen, intercambian, construyen sus comunidades. Pero, además, las autoridades locales suelen estar en primera línea como receptores de migrantes y refugiados, por lo tanto tienen un papel que jugar en la reducción de las vulnerabilidades al garantizar que los servicios locales los tengan en cuenta, y también a que se adapten a las necesidades y características de este grupo. Más allá de la recepción, la inclusión duradera y exitosa requiere la integración de las problemáticas a las que se enfrentan las personas migrantes en una amplia gama de competencias municipales: planificación urbana, espacios públicos, vivienda, educación, cultura, acceso al empleo, etc.

¿Qué pueden hacer las autoridades locales? Algunas ideas

Las recomendaciones del informe de ONU Habitat abarcan temas como la gobernanza, la planificación urbana y territorial, el desarrollo económico local, los derechos humanos, la protección de la infancia y la prestación de servicios de salud, y promueve acciones locales y enfoques multisectoriales entre diferentes actores.

Entre las recomendaciones está la mejora de la capacidad local para la inclusión, con medidas como equipar a los funcionarios públicos (maestros, médicos, etc.) para garantizar el acceso adecuado de los migrantes a los servicios, y capacitar a estos trabajadores en la lucha contra la discriminación y protección de los derechos humanos. También destacan la importancia de ofrecer intérpretes a quienes no hablen el idioma.

Por otro lado, recomiendan establecer mecanismos para intercambiar información y coordinar actividades con personas migrantes, refugiadas o repatriadas, ONG, empresas, fundaciones, empresas del tercer sector y otras administraciones municipales. La guía propone mejorar la recopilación y gestión de datos, incrementar la financiación para la integración e invertir en comunicación, espacios y eventos relacionados con la inclusión para cambiar la percepción de las comunidades de acogida y combatir la xenofobia.

 

Las planificación urbana para una inclusión exitosa

 

El urbanismo puede tener un impacto positivo en el desarrollo económico y social de las personas. La migración (teniendo en cuenta que la mayoría de los migrantes, incluidos los refugiados, se trasladan a zonas urbanas) contribuye a la diversidad sociocultural y mejorar la economía de las ciudades. Por ello la Nueva Agenda Urbana (2016) promueve marcos que permitan la contribución positiva de los migrantes a las ciudades. Muchos factores que afectan a la calidad de vida de las poblaciones migrantes (seguridad, acceso a una vivienda adecuada y servicios básicos, atención médica, educación, oportunidades de empleo…) se ven muy afectados por la planificación urbana a nivel de ciudad.

La planificación de ciudades inclusivas se puede aplicar a diferentes escalas, desde el barrio hasta la ciudad, desde el nivel territorial hasta el estatal, y puede apoyar el desarrollo de políticas inclusivas y participativas. Para lograr una planificación urbana y territorial para ciudades inclusivas, la guía tiene muchas ideas: entre ellas, recopilar datos a través de procesos participativos; incluir a las comunidades de migrantes en los procesos de planificación y toma de decisiones locales; fomentar la cohesión social a nivel de barrio, o mejorar la inclusión de los migrantes a través de la planificación a nivel urbano. Para esto último, ONU Habitat promueve la planificación urbana que tiene como objetivo crear ciudades y comunidades inclusivas y sostenibles a través de procesos que dan voz a todos los habitantes urbanos, incluidas las comunidades de acogida y migrantes.

 

Ejemplos prácticos: qué se está haciendo por todo el mundo

 

Además de estas recomendaciones, el informe de ONU Habitat incluye ejemplos, estrategias y prácticas exitosas en cuanto a integración de personas migrantes en ciudades de todo el planeta, que abogan por generar cambios efectivos y transformadores a nivel local. Algunos ejemplos:

  • En Ámsterdam, Países Bajos, se estableció en 2017 el Enfoque de Ámsterdam para garantizar la inclusión de los refugiados. Estos son asesorados por 30 asistentes sociales desde el momento de su reconocimiento a lo largo de un camino de integración de tres años en ámbitos como empleo, educación, emprendimiento, participación e idioma. Eso les permite ser autosuficientes y convertirse en miembros activos de su nueva sociedad. Los estudios de retorno de la inversión demuestran que cada euro gastado en este enfoque combinado devuelve dos euros a la ciudad.
  • En Quilicura, Chile, en respuesta a varios casos de discriminación denunciados por estudiantes refugiados de escuelas municipales, la Oficina de Migración y Refugiados dio al personal y funcionarios a cargo del Departamento de Educación Municipal formación sobre la movilidad humana como un derecho. El resultado fue una mejor acogida de los niños y niñas migrantes y refugiados en las comunidades escolares.
  • En Viena, Austria, las personas migrantes reciben orientación en la la oficina de Start Wien, que ofrece asesoramiento individual en 25 idiomas, formación en diferentes módulos (laboral, vivienda, educación, salud, legislación, sociedad) y cursos de idiomas.
  • En Berlín, Alemania, la Junta Asesora Estatal sobre Migración e Integración incluye representantes electos de siete organizaciones de migrantes y hace recomendaciones y aprueba el nombramiento del Comisionado de Integración de la ciudad de Berlín.
  • En París, Francia, Les Grands Voisins” (Los Grandes Vecinos) es un proyecto que comenzó en 2016 como un centro de recepción de refugiados en las instalaciones de un antiguo hospital que la ciudad prestó para este propósito, organizado por una ONG. El centro se convirtió en el punto de encuentro local entre el vecindario y las personas migrantes, así como una atracción turística conocida por su uso innovador del espacio. Incluye un refugio de emergencia pero también estudios de artistas, tiendas, un bar y un lugar para eventos donde se realizan conciertos y talleres.

    Imagen del proyecto Les Grand Voisins, en París

  • Como ejemplo de planificación urbana para la integración de migrantes, el informe incluye el de la ciudad de Mogadiscio (Somalia): Debido al rápido crecimiento urbano y la afluencia de migrantes y desplazados internos a las zonas urbanas, la vivienda se convirtió en un gran desafío para las autoridades locales. A través de procesos participativos como estudios de vivienda, se seleccionaron sitios para proyectos habitacionales y se desarrollaron prototipos y estimaciones de coste para viviendas. El enfoque se complementó con un plan de viviendas de alquiler que incluía la posibilidad de pasar del alquiler a la propiedad.

 

Por último, un caso especialmente vulnerable es el de los niños y niñas migrantes no acompañados, cuya inclusión depende mucho de sus ciudades y municipios de acogida: de hecho, los gobiernos locales se encuentran en una posición única para proteger los derechos de esta infancia migrante y garantizar su protección, atención e inclusión.

Tal es así que municipios de todo el mundo están utilizando mecanismos creativos para hacer más inclusivas sus ciudades y comunidades, fomentando las alianzas entre los sectores público, privado y la sociedad civil, para acoger a estos chicos y chicas de forma exitosa. El resultado son numerosas asociaciones que tratan de garantizar sus derechos a la educación, vivienda o servicios básicos o de dar apoyo a jóvenes ex-tutelados para que puedan proseguir su formación y obtención de empleo.

Por otro lado, a la hora de promover los derechos de la infancia migrante, en 2019 desde UNICEF propusimos un Programa de Acción de seis puntos que puede ser adaptado a nivel local: se trata de una serie de recomendaciones para que los municipios garanticen los derechos de la infancia refugiada, migrante y desplazada que vive bajo sus jurisdicciones. Este programa incluye, además, acciones específicas que los gobiernos locales pueden adoptar respecto a cuestiones que suelen ser de competencia estatal: por ejemplo, poner fin a la detención de inmigrantes, mantener unidas a las familias, reconocer a los niños un estatus jurídico, etc.

 

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