- Ofrecemos ejemplos de intervenciones alrededor de las escuelas, de bajo coste y al alcance de cualquier municipio, para garantizar la seguridad de los niƱos y niƱas durante la pandemia
El año 2020 serÔ recordado por la pandemia que, entre otras cosas, forzó el cierre de escuelas y centros educativos del planeta entero, sustituyéndolas por formas alternativas de educación como las clases online y dejando al descubierto problemas como la brecha digital. Pero mÔs tarde, con la reapertura de las escuelas, se plantearon nuevos retos: no solo han hecho falta medidas para garantizar la seguridad de los estudiantes en las instalaciones de la escuela, sino también camino a ella y en sus inmediaciones.
Estas medidas suponen una oportunidad ya que, ademĆ”s de proteger a la infancia y adolescencia frente a la crisis sanitaria, pueden ayudar a abordar otros problemas de seguridad, como los accidentes de trĆ”fico, que son la principal causa de muerte de los jóvenes de 5 a 29 aƱos. Reducir el trĆ”fico y fomentar el desplazamiento en bicicleta puede tener un gran impacto en la vida de los niƱos y niƱas: contribuye a aspectos como mejorar la contaminación medioambiental o hacer mĆ”s seguros los entornos escolares. La implementación de pautas de este tipo, como las recogidas en nuestro Cuaderno para la acción local: Propuestas para una planificación urbana sostenible y responsable con la infancia, supondrĆa avanzar hacia la construcción de una ciudad mĆ”s inclusiva y con enfoque de infancia.
En este artĆculo recopilamos algunas de los ejemplos de intervenciones alrededor de las escuelas (muchas de ellas sencillas, de bajo coste y al alcance de cualquier municipio) que han tenido lugar desde la llegada de la pandemia en ciudades de diferentes partes del mundo con una finalidad: proteger a la infancia y garantizar la vuelta a la escuela desde un punto de vista del urbanismo.
‘Jardines de trĆ”fico’ y ‘autobuses a pie’
En agosto de 2020, con la mirada puesta en el inicio de curso, UNICEF Zimbabue publicó una guĆa con pautas para hacer cambios en los entornos de los colegios. En ella incluyó consejos para asegurar el distanciamiento fĆsico a la hora de dejar y recoger a los estudiantes en la escuela, dar prioridad al transporte a pie o en bicicleta, tratar los autobuses escolares como āextensiones del aulaā y garantizar el acceso equitativo para las poblaciones marginadas.
En algunas ciudades estadounidenses se han llevado a cabo proyectos en esta dirección. En la ciudad de Portland, los profesores de las escuelas comprobaron que todos los espacios para niƱos (campamentos, parques, piscinas, Ć”reas de juego) se estaban cerrando y el acceso al juego local gratuito quedaba increĆblemente limitado. Por ello, se llevó a cabo la iniciativa de transformar 10 patios escolares y estacionamientos vacĆos en vecindarios en miniatura. Estos “jardines de trĆ”fico” se crearon para brindarles a los niƱos y las familias un lugar para pedalear y rodar juntos en un momento en que las actividades seguras al aire libre tienen una gran demanda.
@CoachBalto I am so impressed with the "pop-up" traffic gardens you are doing in Portland! This could be a great idea for our district! #BVSD #trafficgarden #getoutside pic.twitter.com/43fiXFTsg3
— BVSD Safe Routes to School (@BvsdToSchool) August 14, 2020
En el mes de septiembre, en la ciudad de Boston se puso en marcha los āautobuses escolares a pieā: una iniciativa para reducir el coste de transporte de los estudiantes, dar actividad fĆsica a los niƱos y ayudar a fortalecer las comunidades escolares que, ademĆ”s, durante la pandemia sirven para aliviar el hacinamiento en los autobuses escolares y proporcionar empleos de medio tiempo a los padres como capitanes a pie capacitados.
¿Qué se ha hecho en España?
En EspaƱa tambiĆ©n se ha tenido en cuenta la necesidad de adaptar los entornos escolares a esta crisis sin precedentes. Un ejemplo es el lanzamiento, en septiembre, de la iniciativa Entornos Escolares del Seminario Movilidad e Infancia, que incluĆa propuestas dirigidas a las administraciones pĆŗblicas para transformar los centros escolares en Ćreas de Protección de la Salud de la Infancia. Entre estas propuestas estaba sustituir las zonas de aparcamiento que se encuentren dentro del recinto escolar por Ć”reas estanciales y de juego, revegetar los patios escolares con arbolado y plantas o priorizar la movilidad peatonal y ciclista.
En la Comunidad Valenciana ha habido ejemplos de peatonalización de espacios pĆŗblicos cerca de colegios: entre ellos, la plaza Ceramista Gimeno, junto al colegio pĆŗblico Rafael Mateu CĆ”mara, o el entorno del colegio pĆŗblico Primer MarquĆ©s del TĆŗria. La calle Toixa, próxima al colegio Nuestra SeƱora del Carmen, fue ademĆ”s el escenario del proyecto ‘calle jugando’, llevado a cabo mediante la creación de āespacios colchónā, es decir, espacios peatonales donde antes habĆa paso de vehĆculos y trĆ”fico en las proximidades de los colegios con el objetivo de facilitar la entrada y salida de estos centros educativos. La vicealcaldesa y concejala de Renovación y Regeneración Urbana, Sandra Gómez ha destacado el proyecto en el contexto de la crisis sanitaria actual por la COVID-19 explicando que āel alumnado y los familiares que les acompaƱan puedan realizar las entradas y salidas de los centros educativos cumpliendo las medidas seguridad necesariasā y āayudarĆ” a establecer caminos escolares seguros y favorecer la movilidad sostenible para ir al colegioā.
Finalmente, en la ciudad de Barcelona, el Ayuntamiento se embarcó en el mes de noviembre en un proyecto para transformar los entornos escolares y convertirlos en espacios seguros, saludables y menos contaminantes. āProtegim Les Escolesā es el plan del ayuntamiento para renovar 200 escuelas en el Ć”rea para 2023, mejorando el acceso, reduciendo el trĆ”fico y expandiendo las “Ć”reas verdes”. En su pĆ”gina web explican que escuela protegida āes la transformación del entorno de la escuela, poniendo en el centro la seguridad y el bienestar de los niƱos y niƱas a travĆ©s de diversas acciones: Pacificación del trĆ”fico en el entorno escolar, mejora de los accesos a las escuelas y ampliación de las zonas de estancia y del verde, incorporando nuevo mobiliario urbano: bancos, jardineras…ā
Pero no ha sido la Ćŗnica medida llevada a cabo en la Ciudad Condal: ha habido otras iniciativas previas, como la cesión de espacios en los centros educativos para facilitar el cumplimiento de las distancias de seguridad para combatir los contagios; el programa Escuela Respira para mejorar la calidad del aire en los entornos escolares, o la iniciativa āCamĆ escolar, espai amicā (“camino escolar, espacio amigo”), fruto de la experiencia del proyecto “Camino Escolar” iniciado en 1999 en el distrito del Eixample, fomentar la autonomĆa de los chicos y las chicas en su trayecto hacia la escuela o paseando por el barrio.







