Ciudades Amigas de la Infancia, os invitamos a que convirtamos los entornos escolares en lugares seguros

16/09/2020 | Ciudades inclusivas, Ciudades y niños, Covid-19, Urbanismo

  • Desde Ciudades Amigas de la Infancia nos unimos a la iniciativa Entornos escolares para la conversión de estos espacios en áreas de protección de la salud de la infancia
  • Invitamos a los gobiernos locales reconocidos como tales a que se sumen, tanto con su firma como incorporando estas medidas a sus planes locales de infancia y adolescencia
  • Entra aquí y súmate a esta propuesta

 

Cada vez menos niños y niñas que viven en ciudades tienen la posibilidad de ir andando al colegio o de usar las calles para jugar sin ir acompañados de adultos. ¿El culpable? Un modelo urbano que da prioridad a los vehículos privados por encima de las personas. Los espacios colindantes a los centros escolares son, en muchas ocasiones, lugares inseguros para la infancia, donde el tráfico se acumula y donde los niños y niñas no tienen acceso a pie o en bicicleta.

En un contexto de crisis sanitaria, es más necesario que nunca pensar en los efectos que esto tiene en la infancia e idear sistemas de movilidad activa. La crisis debe ser un punto de inflexión para un cambio de paradigma para diseñar ciudades más verdes, saludables, inclusivas y con enfoque de infancia, con la finalidad de devolver los espacios públicos a los niños y niñas.

De estas premisas, surge la propuesta de Entornos escolares: una iniciativa con medidas para transformar los centros escolares en Áreas de Protección de la Salud de la Infancia. La ha llevado a cabo el Seminario Movilidad e Infancia, un grupo de entidades profesionales del urbanismo, salud, educación o seguridad vial, implicadas en el desarrollo de políticas y programas orientados a promover la movilidad activa, segura y autónoma de la infancia.

Estas entidades promotoras son el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), la Coordinadora en Defensa de la Bici (ConBici), la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA), la Asociacion de Viandantes A Pie, el grupo “La ciudad de los niños” de Acción Educativa, el Grupo de Estudios y Alternativas Gea21 y el Comité de Salud Medioambiental de la Asociación Española de Pediatría.

Las medidas que incluye esta iniciativa están relacionadas con las pautas de nuestro Cuaderno para la acción local: Propuestas para una planificación urbana sostenible y responsable con la infancia, y su implementación supondría avanzar hacia la construcción de una ciudad más inclusiva y con enfoque de infancia. Por ello, desde UNICEF España, a través de Ciudades Amigas de la Infancia, nos hemos sumado a esta propuesta y animamos a que los gobiernos locales, reconocidos como tales, también lo hagan: tanto con su firma como teniendo en cuenta la moción de pleno que se propone en la campaña, e incorporando estas medidas a sus planes locales de infancia y adolescencia.

 

¿Por qué es tan importante esta iniciativa?

 

Dar protagonismo a los vehículos privados tiene serias consecuencias sobre las vidas de los niños y niñas, así como en su desarrollo y su salud. El predominio de la movilidad motorizada en nuestras ciudades va en detrimento de la seguridad y autonomía infantil, y esto crea un círculo vicioso: la inseguridad que genera hace que, a su vez, las familias opten por desplazarse en vehículo privado al colegio.

Este uso excesivo de coches deriva en algunos problemas que afectan a los niños y niñas: desde la saturación en las carreteras en los entornos escolares hasta consecuencias más funestas, como los accidentes de tráfico, que siguen siendo una de las principales causas de muerte entre menores de 15 años. Pero también genera otros problemas a los que la salud de la infancia está expuesta, como una mayor contaminación atmosférica, contaminación acústica o la creación de islas de calor debido a la falta de espacios verdes en las ciudades.

Por otro lado, este paradigma de diseño urbano, unido a la percepción de peligro y la sobreprotección y continuo control adultos, dificultan a los niños y niñas el juego en espacios públicos. Negarle el juego a un niño o niña es nefasto, ya que, además de un derecho reconocido, es un elemento indispensable para el desarrollo físico y la maduración de destrezas como las habilidades sociales, resolución de problemas, autoconfianza, etc.

A eso hay que sumarle que la falta del desplazamiento activo a los centros escolares alimenta al estilo de vida sedentario de muchos niños y niñas y la falta de ejercicio físico diario. Una generación que juega y se mueve menos que las anteriores está sometida a ciertos riesgos; entre ellos, a sufrir más sobrepeso y obesidad infantil. Y en ello el diseño urbano tiene mucha responsabilidad.

 

Las diez medidas para el cambio

 

La propuesta del Seminario Movilidad e Infancia insta a todas las administraciones públicas a trabajar de forma conjunta para aplicar las siguientes medidas, con las que todos estos problemas se verán reducidos:

 

Instalaciones de los propios centros escolares
  1. Sustituir las zonas de aparcamiento que se encuentren dentro del recinto escolar por áreas estanciales y de juego.
  2. Reservar en todos los recintos educativos, o en sus aledaños, un espacio seguro para el aparcamiento de bicicletas, patines y patinetes para incentivar la movilidad activa al centro.
  3. Revegetar los patios escolares con arbolado y plantas que proporcionen sombra, frescor y color a estos espacios, mejoren la calidad del aire y amortigüen el ruido.

 

Alrededores y accesos a los centros escolares
  1. Limitar el aparcamiento y el tráfico en las calles del entorno y, muy especialmente, en las inmediaciones de las entradas a los centros.
  2. Vigilar y hacer cumplir estrictamente la normativa vial a la entrada y salida de estudiantes para que el entorno escolar sea un espacio seguro y de convivencia.
  3. Priorizar la movilidad peatonal y ciclista en el viario del entorno escolar, creando corredores de acceso libres de coches, fomentando la presencia de vegetación y agua, y promoviendo zonas estanciales, de encuentro y de juego en el espacio público.

 

Planificación urbanística
  1. Integrar en la redacción del POUM (Plan de Ordenación Urbanística Municipal) medidas para fomentar entornos escolares seguros y saludables.
  2. Incorporar en los Planes de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) medidas específicas de limitación y pacificación del tráfico en los entornos escolares.
  3. Promover un cambio generalizado hacia el modelo de “Ciudad 30” para reducir la velocidad del tráfico en todo el viario urbano.

 

Zonificación escolar
  1. Priorizar la proximidad al centro escolar como criterio básico del área escolar, en beneficio de la infancia y de toda la comunidad, revirtiendo la implantación de “zona única de escolarización” que tan negativamente influye en el incremento de desplazamientos motorizados diarios.

 

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