“No tener en cuenta a la infancia en los planes de emergencias es una oportunidad perdida”

26/03/2026 | Derechos de la Infancia, Destacada, Discapacidades, Informes, Medioambiente, Normas, Leyes, Ordenanzas, Participación Infantil, Política Estatal, Política Local, Previas, Protección, Salud mental, UNICEF

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Juguetes en el barro y los escombros tras las inundaciones en Valencia, en 2024. Fotografía: Teresa Tendero

 

  • Desde la fase de prevención a la de recuperación, la infancia sigue sin estar presente en la respuesta ante fenómenos extremos, cada vez más habituales
  • UNICEF España presenta el informe Contar con la infancia es una emergencia e insta a situar a los niños, niñas y adolescentes en el centro de las políticas públicas y de la gestión del riesgo

 

Mil millones de niños y niñas (la mitad de la infancia mundial) crecen en países que se enfrentan a emergencias: crisis climáticas, conflictos o desastres naturales. Una realidad que, aunque pueda parecer, no es lejana. España vive hoy una intensificación de los riesgos de desastres, con crisis cada vez más frecuentes: olas de calor prolongadas, la DANA de Valencia o los incendios en Galicia son ejemplos de un escenario donde “tiene un gran impacto el cambio climático”, como advierte Lara Contreras, directora de Incidencia, Programas y Alianzas de UNICEF España.

Contreras ha participado en el acto de presentación del nuevo informe Contar con la infancia es una emergencia de UNICEF España, el 25 de marzo, un evento inmersivo donde se ha invitado a los asistentes a ponerse en la piel de un niño o niña en una situación de emergencia. “Lo primero que se preguntan es dónde está su familia, necesitan mantener los vínculos, saber qué hacer. Esto no es tan evidente en la gestión de emergencias”, aclara.

 

Reflexiones de la infancia y adolescencia en el Día Mundial del Clima: “El cambio climático nos está afectando”

 

El mensaje central del informe es que los niños, niñas y adolescentes deben situarse en el centro de las políticas públicas y de la gestión del riesgo. “Si un niño sabe qué tiene que hacer, cómo salir del colegio, dónde refugiarse o cómo contactar con su familia, está más seguro. Preparar a la infancia para emergencias es vital”, subraya Contreras.

 

“La infancia sigue invisibilizada en la respuesta ante fenómenos extremos. Los planes deben construirse con su participación y sus voces”, dice María Ángeles Espinosa, presidenta de UNICEF España

 

María Ángeles Espinosa, presidenta de UNICEF España, recuerda sin embargo que “la infancia sigue invisibilizada en la respuesta ante fenómenos extremos y no aparece en los planes de respuesta. La evidencia muestra que los sistemas no incorporan a la infancia en las distintas fases. Los planes deben construirse con su participación y sus voces”.

 

Hamza, Eva, Ailin y Alicia, de Paivoz, el grupo asesor de UNICEF España, en la presentación del informe el 25 de marzo en Madrid

 

La iniciativa de la infancia ante las emergencias

 

Según el Índice de Riesgo Climático 2025 de Germanwatch, España ocupa el octavo puesto a nivel mundial entre los países más afectados por la crisis climática en las últimas tres décadas. Uno de los ejemplos más trágicos fue el desastre de la DANA de 2024, que afecto a varias zonas de la Comunidad Valenciana y que llevó a Paivoz, el grupo asesor de UNICEF España, a movilizarse: “Nos dijeron, queremos estar preparados en emergencias climáticas”, recuerda Espinosa.

De ahí surgió la creación de la guía Modo de emergencia activado. Cuatro chicos y chicas de este grupo de participación explican las motivaciones que hubo detrás, como dar importancia a la salud mental: “En las situaciones de emergencia no se cierran solo los colegios, también desaparece la rutina y aparecen el miedo y la incertidumbre. Los niños y niñas no solo pierden clases: pierden seguridad, estabilidad y, en muchos casos, acceso a servicios básicos”, explica Hamza. “Cuando los niños y niñas vivimos una catástrofe natural, sentimos muchas emociones diferentes. Hay algunos que sienten miedo, otros sentimos tristeza o enfado. Lo importante es saber que no estamos solos”, añade Alicia.

 

“En las situaciones de emergencia, los niños no solo pierden clases: pierden seguridad, estabilidad y, en muchos casos, acceso a servicios básicos”, dice Hamza, de grupo Paivoz

 

Esta guía incluye un apartado centrado en la infancia con discapacidad, un colectivo que se encuentra en riesgo mayor, como explica Ailin: “Muchas veces los sistemas de emergencia no están preparados para responder de forma inclusiva y accesible. Durante una emergencia pueden aparecer diferentes barreras: físicas, como la falta de rampas o espacios accesibles; sensoriales, cuando la información no está adaptada, o comunicativas”.

En la guía han incluido un apartado con recomendaciones: desde simulacros de emergencias en los colegios hasta controles más estrictos a la hora de asegurar que una vivienda o un centro es habitable, pasando por campañas contra la desinformación. Para las familias, “tenemos una recomendación: que no nos oculten la información. Cuando ocurre una catástrofe, tienden a no contarnos lo que ocurre, o contarnos lo más mínimo, pero no se dan cuenta de que así nos perjudican más”, dice Eva.

 

Aprender de las emergencias

 

El desastre de la DANA llevó al Gobierno a financiar no solo la recuperación, sino invertir para “para aprender de la desgracia”, dice Rubén Pérez Correa, secretario de Estado de Juventud e Infancia. “La emergencia nos ha servido para repensar el urbanismo, las infraestructuras, las leyes del suelo”. Por ejemplo, habla de la necesidad de adaptación de los centros educativos a la nueva realidad climática, con el ejemplo de Noruega, donde las olas de calor eran excepcionales pero empiezan a ser la norma: “Hace poco hablaba con el Secretario de estado de Infancia de Noruega; nunca habían pensado optimizar edificios para el calor, pero han hecho una evaluación de lo que iba a significar el cambio de adaptación climática de los centros educativos a una nueva realidad”, dice.

También le parece importante saber cómo informar: “En el Congreso de Médicos y Pediatras de atención primaria, nos dijeron que había un incremento notable de consultas de niños y niñas que tienen ansiedad porque piensan que va a haber una riada, un peligro, lo ven en los medios de comunicación”, dice. De ahí la importancia de ofrecer información adaptada a la infancia, además de combatir los discursos que niegan el cambio climático.

 

Para Francisco Rey, de IEACH, el sistema de emergencias actual necesita “un cambio de enfoque: de un modelo asistencial a uno centrado en la protección”

 

Francisco Rey Marcos, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria, cree que la infancia no debe ser vista solo como víctima. “Los niños y niñas tienen muchas capacidades, debemos aprovecharlas en situaciones de emergencia”, afirma. Cree que el sistema de emergencias actual en España necesita un cambio de enfoque: pasar de un modelo asistencial a uno centrado en la protección. “No centrarnos en medidas paliativas, sino entender todo el ciclo de gestión riesgos y ser capaz de reducir riesgos, lo que llamamos acción anticipatoria. Hay que hablar de derechos, porque las emergencias afectan a derechos de la infancia”.

Blanca Carazo, responsable de programas internacionales de UNICEF España, recuerda que esta organización trabaja en emergencias antes, durante y después de que ocurran. Destaca el papel de las escuelas y de la comunidad educativa en la reducción de riesgos. “En países como Burkina Faso o Cuba, se están elaborando planes de reducción de riesgos en las escuelas, elaborados por los niños, familias y docentes. Se identifican riesgos, se diseñan protocolos y se define qué hacer en cada situación”, explica.

 

Habilitan espacios seguros para la infancia es crucial en emergencias: “Los niños y niñas están juntos, atendidos, socializando, pueden compartir su experiencia, volver a ser niños”, dice Blanca Carazo, de UNICEF España

 

En contextos de crisis, una medida esencial es habilitar espacios seguros para la infancia, lugares “donde los niños y niñas están juntos, atendidos, socializando, se desarrollan mecanismos que favorecen la recuperación, que puedan compartir su experiencia, recuperar el aprendizaje, y un sitio donde vuelvan a ser niños”.

La salud mental es otro de los ejes clave. Sandra Astete, responsable de esta área en UNICEF España, insiste en que la infancia no solo es un colectivo vulnerable, sino también un actor fundamental para la resiliencia comunitaria: “Los efectos de una emergencia no terminan cuando pasa el evento, pueden afectar a sus oportunidades futuras”, señala.

 

En emergencias, la infancia no solo es un colectivo vulnerable, sino también un actor fundamental para la resiliencia comunitaria, según Sandra Astete, de UNICEF España

 

Coincide en la necesidad de integrar a la infancia en las cuatro fases de la emergencia: prevención, preparación, respuesta y recuperación. “No tenerlos en cuenta es una oportunidad perdida. Pueden desempeñar roles protagónicos”. Entre sus propuestas en cada una de las fases, está que el enfoque de salud mental no sea puntual sino transversal, priorizar la recuperación de espacios protectores y evitar reproducir vulnerabilidades. “La infancia debe estar presente en todo el sistema de emergencias para que este sea realmente eficaz y resiliente”.

 

Cómo incluyen las administraciones públicas el enfoque de infancia en la respuesta a emergencias

 

Quart de Poblet fue uno de los municipios afectados por la Dana, con el polígono industrial arrasado y varias zonas comerciales, viviendas, parques y espacios culturales inundados. Cristina Mora, alcaldesa, recuerda la importancia de la coordinación: “Durante los primeros días nos volcamos con los vecinos canalizando la ayuda que venía de toda España. Fue un reto. Fuimos los puntos logísticos”, dice.

Destaca que esta coordinación, a pesar de no contar con experiencia ni la información adecuada, fue increíble. Pero también extrae otros aprendizajes, como que no tuvieron la mirada puesta en la infancia: durante las primeras semanas, la ayuda que recibían (agua, material de limpieza, escobas, alimentación) se dejó en los colegios, “robando espacio a los niños y niñas. Tardamos una semana en que regresaran a centros educativos. No integramos la necesidad emocional que tenían esos niños y niñas en la emergencia”.

 

“Los servicios pueden tardar en llegar, y el tiempo que las perdonas estamos solas saber qué hacer puede ser la diferencia entre la vida y la muerte”, dice Virginia Barcones, de Protección Civil y Emergencias

 

La DANA supuso un antes y un después, dice Virginia Barcones Sanz, directora general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio de Interior: llevó al Gobierno a impulsar una reforma legal para que en todos los centros educativos se enseñe cómo actuar ante riesgos naturales. El objetivo: que la protección civil empiece en cada persona. “Los servicios pueden tardar en llegar, hay un tiempo en que las perdonas estamos solas y saber qué hacer puede ser la diferencia entre la vida y la muerte. Saber que en caso de inundación hay que subir a las plantas superiores salva vidas”, explica. Esta formación ya se ha puesto en marcha y de acuerdo con Barcones ha llegado a 25.000 centros educativos.

También se ha desarrollado un protocolo específico para la atención a personas con discapacidad y se han impulsado nuevas estrategias de comunicación, como la presencia en redes sociales como TikTok, muy usada por la juventud, con contenido del Sistema General Emergencias.

 

“La gestión de la información es imprescindible. Debemos trasladar la información a los niños y niñas de forma adaptada a ellos, para reducir la incertidumbre”, dice Alejandro García, de la Junta de Andalucía

 

Alejandro García Hernández, director general de Emergencias de la Junta de Andalucía, coincide en que la gestión de emergencias no puede basarse únicamente en la respuesta. “Sería muy ineficiente. Hay varias fases y todas necesarias. La gestión de la información es imprescindible. Es humano temer a lo desconocido, pero tenemos acceso a la información mayor que los niños y niñas. Debemos trasladarla de forma adaptada a ellos, para reducir la incertidumbre”, explica.

Destaca que se está trabajando de forma coordinada en la aprobación de las bases directrices en emergencias, una unanimidad que celebra (“es algo que no suele pasar”), e incide, como el resto de expertos, en una idea fundamental: las emergencias seguirán formando parte de nuestra realidad, pero su impacto puede reducirse si se actúa con anticipación, coordinación y, sobre todo, poniendo a la infancia en el centro.

 

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