Cuando el hogar no es seguro: la cuarentena puede aumentar el riesgo de violencia infantil

Niño mirando por la ventana / Creative Commons Zero - CC0

Niño mirando por la ventana / Creative Commons Zero – CC0

 

  • La cuarentena y confinamiento en casa ha dejado a algunos niños más vulnerables a la violencia y la angustia psicosocial
  • “En un entorno supuestamente seguro se produce más violencia que nunca”, señalan desde la Fundación ANAR

 

Poner fin a la crisis del COVID-19 está requiriendo en el mundo entero muchos esfuerzos, como el cierre de escuelas y la restricción de movimiento. Para muchos niños y niñas en cuarentena, quedarse en casa conlleva ciertos riesgos, como la falta de juego al aire libre, el uso excesivo de pantallas o la alimentación poco saludable. Pero para otros el riesgo es mucho mayor. Desde UNICEF calculamos que cerca de 300 millones de niños de dos a cuatro años en todo el mundo son víctimas de algún tipo de disciplina violenta de forma habitual, y que nueve de cada 10 adolescentes que fueron forzadas a mantener relaciones sexuales conocían a su agresor. En una situación como la actual, la imposibilidad de salir de casa empeora la situación de esos niños y niñas para quienes el hogar no es un lugar seguro.

Esta situación extraordinaria, como recordamos desde UNICEF,  “ha dejado a algunos niños más vulnerables a la violencia y la angustia psicosocial”, entre otras cosas, debido a que se están interrumpiendo los sistemas de apoyo de los niños y niñas y se están agregando nuevos factores estresantes a los cuidadores. Además, las medidas de control que no tienen en cuenta las necesidades específicas de género pueden aumentar su riesgo de que se produzca explotación sexual, abuso y matrimonio infantil.

Para comprender las consecuencias que puede tener una emergencia de salud pública en la infancia, un ejemplo es la crisis del virus del Ébola en África occidental, que tuvo lugar entre 2014 y 2016: durante esta epidemia se dispararon los casos de trabajo infantil, abandono, abuso sexual y embarazos adolescentes (en el caso de Sierra Leona, los casos de embarazo adolescente aumentaron más del doble a 14.000 antes del brote).

 

España: aumento de la violencia y los problemas psicológicos en la infancia

 

Muchos niños, niñas y adolescentes confinados en sus casas en España sufren más violencia y desprotección que nunca: eso denuncia la Fundación ANAR de ayuda a niños y adolescentes en situación de riesgo. En tan solo una semana (del 23 al 30 de marzo), sus profesionales atendieron mediante su servicio de chat y correo electrónico un total de 270 peticiones de ayuda procedentes de todo el territorio nacional, y detectaron 173 casos graves en los que los niños y niñas estaban sufriendo algún problema dentro de su propia casa. “En un entorno supuestamente seguro se produce más violencia que nunca: de cada cinco casos atendidos, dos fueron por violencia”, han explicado en su página web.

Los datos que ofrecen muestran la desprotección en la que se encuentra una parte de la infancia y adolescencia: de entre las peticiones de ayuda, la violencia física dentro del seno familiar ha supuesto un 12,7% de los casos, seguido de los malos tratos psicológicos (un 6,9%) o los casos de abuso sexual (3,5%). En todos ellos, el niño o niña no puede escapar de sus agresores. Pero también hay casos de abandono o cuidados negligentes (2,9%), ciberbullying (2,9%) e incluso agresiones extrafamiliares producidas por vecinos (1,7%).

Desde la fundación también se muestran preocupados por el elevado número de niños y niñas que les consultan debido a problemas psicológicos, como ansiedad, miedo, tristeza, ideas de suicidio o autolesiones. “Muchos adolescentes sufren el encierro con auténtica desesperación por no poder escapar de sus graves problemas”, declara Benjamín Ballesteros, Director de Programas de ANAR.

 

Medidas para paliar la situación

 

Por todo ello, desde UNICEF pedimos a todos los gobiernos, incluyendo los locales, que garanticen la seguridad y bienestar de la infancia en cuarentena. Para ello, junto con sus socios de la Alianza para la Protección de la Niñez y Adolescencia en la Acción Humanitaria, ha publicado una nota técnica con pautas para la protección de la niñez y adolescencia durante la pandemia del coronavirus, así como una guía con orientaciones para las autoridades y organizaciones involucradas que “proporciona a los gobiernos y las autoridades de protección un resumen de las medidas prácticas que se pueden tomar para garantizar la seguridad de la infancia durante estos tiempos inciertos”, como ha señalado Cornelius Williams, Jefe de Protección Infantil de UNICEF. Entre ellas se incluyen las siguientes medidas:

  • Formar al personal de salud, educación y servicios infantiles en los riesgos de la protección de los niños y niñas asociados al COVID-19, incluida la prevención de los abusos y la explotación sexual y cómo denunciar sus inquietudes de forma segura.
  • Formar a los equipos de respuesta inicial para gestionar la divulgación de casos de violencia de género y colaborar con los servicios de atención a la salud para ayudar a las víctimas de este tipo de violencia.
  • Proporcionar más información sobre los servicios de atención y otros servicios de ayuda disponibles para la infancia. Esta información debe redactarse de una forma amigable con la infancia y distribuirla por canales a los que los niños y niñas tengan acceso.
  • Hacer reflexionar a los niños, niñas y adolescentes acerca de cómo el Covid-19 les afecta de manera distinta con el fin de recabar información para los programas y las actividades de promoción.
  • Proporcionar ayuda específica a los centros de atención provisional y a las familias, incluidos los hogares encabezados por niños y niñas y las familias de acogida, para prestar asistencia emocional a niños, niñas y adolescentes y enseñarlos a cuidarse adecuadamente a sí mismos.

 

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