Que la COVID-19 no te haga olvidar la emergencia climática, nos recuerdan los jóvenes

10/02/2021 | Covid-19, Derechos de la Infancia, Medioambiente

Cambio climático

Fotografía: Markus Spiske / Unsplash

 

  • Los jóvenes son los más preocupados por el medioambiente: el cambio climático, la crisis como ellos prefieren que se le llame, pone en grave riesgo los derechos de la infancia y adolescencia
  • La pandemia no ha detenido el activismo medioambiental, que sigue dándose de forma online y conectando a miles de adolescentes de todo el mundo

 

La crisis sanitaria no debe hacernos perder de vista que sigue existiendo una emergencia global que nos afecta a todos y todas: el cambio climático, uno de los mayores retos de la actualidad que ya está impactando en las vidas de millones de personas. Los descubrimientos más recientes muestran que la temperatura de la Tierra podría llegar a un punto límite antes de lo que nos imaginamos, incluso en vida de muchas de las personas que hoy la habitan: un estudio publicado en la revista Science Advances calcula que sucederá en 20 o 30 años.

Es evidente es que muchos de los que hoy son niños, niñas y adolescentes sufrirán esos efectos más que nadie. Por ello, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha creado un Grupo de Trabajo sobre los Derechos del Niño y el Medio Ambiente, como informó Philip D. Jaffé, miembro del Comité de los Derechos del Niño:

Desde la óptica de la infancia, la importancia radica en que el cambio climático es uno de los principales desafíos para los derechos de millones de niños y niñas, tal y como hemos alertado desde UNICEF en el caso de España. Por un lado, hace peligrar su derecho a la salud, a vivir en un entorno saludable y la seguridad de los niños y niñas que viven en zonas donde se sufren las peores consecuencias del cambio climático y calentamiento global, como seísmos, sequías, inundaciones u otros desastres medioambientales. Pero, en última instancia, el cambio climático pone en grave riesgo los derechos de la infancia en su totalidad, ya que amenaza su futuro y su vida en el planeta. Las generaciones futuras se verán en la obligación de vivir en un planeta cuyas condiciones han sido determinadas por las decisiones de las generaciones anteriores, lo que pone de entredicho, además, el concepto de justicia intergeneracional.

 

Preocupación por el futuro en el planeta

 

No es extraño entonces que la infancia y la juventud estén especialmente preocupadas por el medioambiente y el fenómeno del calentamiento global. Así lo demuestra la encuesta ‘El voto climático de la gente’ (The People´s Climate Vote), el sondeo de opinión más grande de la historia sobre el cambio climático llevado a cabo por el programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, y publicado el pasado mes de enero.

Tras preguntar a 1,2 millones de personas en 50 países, el resultado es que dos tercios de la población (el 64%) piensa que se trata de una “emergencia global”. A pesar de que en todos los casos, el porcentaje de quiénes lo consideran una emergencia supera el 58%, hay diferencias por edades. Así, son las personas más jóvenes (menores de 18 años) con un 70%, quienes mayoritariamente consideran al cambio climático como una emergencia.

 

Activismo medioambiental en tiempos de crisis sanitaria

 

Esta preocupación se traduce en acción: la juventud lleva años movilizada en la defensa del planeta, y eso no ha cambiado a pesar de la pandemia. Un ejemplo es Fridays for Future, movimiento estudiantil que se manifiesta para pedir acciones contra fenómenos como el calentamiento global o el cambio climático. Sus jóvenes representantes han participado no solo en manifestaciones sino también en cumbres globales, como la Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP25) en Madrid en 2019, donde se firmó una declaración contra el cambio climático y por los derechos de la infancia que recogió las propuestas de niños, niñas y jóvenes de diferentes países.

En septiembre de 2020, cuatro chicos y chicas de Portugal de entre 8 y 21 años presentaron una denuncia histórica ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos contra 33 países europeos, para protestar contra la ola de calor extremo y de incendios forestales que asolaba su región, argumentando que se estaban violando sus derechos a la vida y la no discriminación recogidos en la Convención Europea de Derechos Humanos.

Por otro lado, Voices of Youth, estrategia de UNICEF para brindar una plataforma para que niños, niñas y jóvenes expresen directamente sus ideas, cuenta con una sección específica para jóvenes activistas medioambientales de todo el mundo.

Entre estos jóvenes está Mitzi, de Filipinas, que reconoce que el COVID-19 ha dificultado este activismo. «La juventud filipina está luchando por la justicia climática, y tenemos un movimiento juvenil global que lucha por lo mismo. Esto me da tanta esperanza, el conocimiento de que en casi todos los continentes tenemos un amigo que también pide una acción climática urgente”.

En Costa de Marfil, Khérann, de 25 años, aprovechó el tiempo de cuarentena para aprender sobre medioambiente y creó un blog para concienciar a los jóvenes sobre la importancia de proteger la naturaleza y para proponer medidas contra la contaminación en su país: “Nuestras acciones deben tomar en consideración el derecho a la vida de otras especies. Por eso les pido que tomen medidas contra la contaminación de los plásticos en los océanos, que amenaza la vida silvestre marina”.

Para Penelope, de 15 años y de Noruega, es importante cuidarnos unos a otros en la época del COVID-19 : “Dependemos unos de otros, siempre lo hemos hecho, pero estos días aún más. Estos también son días para encontrar nuevas formas de trabajar por la justicia climática y un futuro y un planeta habitables”.

Nkosi, de Zimbabue, con 17 años no se imagina poder ir a la escuela bajo una ola de calor: “Yo vivo el cambio climático, mis amigos y mi familia también lo viven”, dice. “Si me dieran solo dos minutos para reimaginar un futuro mejor, imaginaría un mundo en el que todos los niños participan en la toma de decisiones cruciales”.

Por su parte, los Jóvenes Activistas por el Clima de América Latina y el Caribe, con el apoyo de la oficina regional de UNICEF para América Latina, han creado un paquete de herramientas, cuyo objetivo es compartir información clara, concisa y en un lenguaje sencillo para que niños y niñas de todo el mundo puedan comprender el rumbo de la acción climática mundial, regional y nacional. La guía incluye información clave sobre el cumplimiento de los objetivos para la acción climática global, los Objetivos de Desarrollo Sostenible o el Acuerdo de París. Frente al desafío del cambio climático, la infancia y adolescencia tienen mucho que decir y es necesario que ejerzan su derecho a la participación para formar parte de la solución a esta emergencia global.

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