El llamamiento de los jóvenes en la COP25: «¡Pasemos a la acción YA!»

COP25 / UNICEF Comité Español/2019/Adrián Herrero

COP25 / @ UNICEF/2019/Adrian Herrero

 

  • Nueve gobiernos reunidos en la COP25, entre ellos el de España, firman una declaración contra el cambio climático y por los derechos de la infancia que recoge las propuestas de niños, niñas y jóvenes de todo el mundo. La infancia lo tiene claro: la lucha contra el cambio climático es también la lucha por la defensa de sus derechos. 

 

El deterioro del medio ambiente es la segunda fuente de preocupación de niños, niñas y jóvenes. ¿Qué mejor motivo para incluirles en la toma de decisiones en lo referente a la emergencia climática? La Conferencia de las Partes del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (conocida como COP25), que este año se ha celebrado en Madrid entre los días 2 y 13 de diciembre, está siendo el marco perfecto para abordar no sólo las medidas que deben toma los países para mitigar los efectos de la crisis climática, sino también la importancia de la participación infantil y adolescente a la hora de llevarlas a cabo.

Por ello, durante la Cumbre se ha lanzado la Declaración de la Infancia, Juventud y Cambio Climático: un compromiso para acelerar las políticas y acciones climáticas favorables para los niños, niñas y jóvenes a nivel nacional y mundial, incluida la necesidad de mejorar su participación en la toma de decisiones. Se presentó durante el evento de alto nivel We Dare: Children and Youth vs Climate Change del día 9 de diciembre, moderado por Mary Robinson y en el que participaron Michelle Bachelet, Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos; adolescentes y jóvenes de Zimbabue, Costa Rica, México y Noruega, así como ministros de Costa Rica, Fiji, Nigeria, Perú y España.

Michelle Bachelet en la COP25 / UNICEF Comité Español/2019/Adrián Herrero

Michelle Bachelet en la COP25 / @ UNICEF/2019/Adrian Herrero

España ha sido uno de los países promotores de dicha Declaración Intergubernamental, que ha sido firmada, además, por los gobiernos de Chile, Costa Rica, Fiji, Luxemburgo, Mónaco, Nigeria, Perú y Suecia. Estos gobiernos se comprometen a cumplir siete medidas; entre ellas, garantizar que los niños y niñas cuenten con un medioambiente sano, optimizar la participación significativa de niños, niñas y jóvenes en los procesos de cambio climático y establecer una Comisión Internacional para la infancia y las Generaciones Futuras.

 

Impresiones de la COP25

 

En el evento de alto nivel estuvo presente Pablo Morente, de 21 años, antiguo representante del Consejo de Infancia y Adolescencia de Granada. Su interés por el planeta viene de largo y le ha llevado a colaborar con colectivos medioambientales como Extinction Rebellion, Greenpeace y finalmente con el movimiento juvenil Fridays for Future. “Ninguna otra crisis del mundo estuvo más en las manos de los políticos”, opina. “Todavía se puede evitar o por lo menos reducir el impacto. El tiempo va para atrás”.

Asistir a la COP25 le ha permitido poner en común ideas y experiencias, y entre sus descubrimientos está el movimiento de jóvenes latinoamericanos: “Son un ejemplo a seguir para el movimiento juvenil europeo”, opina. Pero además, algo que Pablo destaca del encuentro es que se haya tratado a la juventud de tú a tú: “Algunos ministros nos miraban a la cara. He visto un cambio de actitud”, dice. “Hemos pasado de una actitud paternalista de, qué bien tener jóvenes en la calle que llenan de alegría las manifestaciones, a que nos miren a la cara y nos pregunten, ¿qué hacemos?”

Si bien es cierto que tiene mucha ilusión puesta en la Cumbre, también se muestra realista: “Si miras el pasado descubres que estamos emitiendo más CO2 que nunca, que llevamos 25 cumbres…”, señala. “Por un lado no puedes desanimarte porque es momento de estar luchando, pero también dices, me voy a creer esto hasta cierto punto, cuando vea que realmente están demostrando a través de políticas públicas incidir con urgencia”.

 

Pablo y otros participantes de la COP25 / UNICEF Comité Español/2019/Adrián Herrero

De izquierda a derecha: Pablo junto a los participantes de Noruega, Zimbaue, Mexico, Irlanda y Chile en la COP25 / @ UNICEF/2019/Adrian Herrero

Alejandra, de 16 años y perteneciente al consejo de infancia de Alcobendas, ha participado en el evento A climate-just future for all children del día 5 de diciembre: un panel en el que un grupo de jóvenes activistas de todo el mundo han explicado cómo conseguir un mundo y un clima más justo. 

«Me duele ver cómo la gente destruye el planeta poco a poco sin pensar en el daño que causa», ha dicho Alejandra. Para ella, es el momento de involucrarse todo lo posible en el cambio. «No importa cuántos años tengas ni de dónde vengas: todos podemos aportar y debemos sumar nuestras fuerzas para que ningún niño y ninguna familia tenga que sufrir debido a la crisis climática», ha dicho. 

En la mesa, sus compañeros han pedido que se trabaje para lograr justicia climática y que no se traten los hechos científicos como si fueran opiniones: «Los que tenéis el poder tenéis que escuchar a los jóvenes y pasar a la acción YA», han dicho.

 

La COY: un espacio para la juventud

 

Antes de celebrar la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, en torno a 500 niños, niñas y jóvenes de diferentes lugares del mundo se han dado cita en la Conferencia de la Juventud (COY21), que tuvo lugar en Madrid entre los días 29 de noviembre y 1 de diciembre para realizar propuestas para la COP25. En el encuentro se han abordado temas como las energías renovables, la situación en la Antártida, la economía circular, el consumo responsable, la acción juvenil indígena y rural… y también qué pueden hacer los jóvenes, niños y niñas desde sus instituciones. También se habló de la necesidad de reducir la producción de plásticos de un solo uso; para ello, los chicos y chicas del CEIPSO San Sebastián presentaron el proyecto «plastic-free» de lucha contra el plástico en bares, restaurantes y supermercados, y los alumnos y alumnas del colegio Los Abetos de Manzanares El Real hablaron de la campaña «Desplastifícate«, que realizan 80 escuelas vinculadas a UNESCO.

Por su parte, Pablo ofreció en el marco de la COY21 una ponencia el día 29 de noviembre en la que ha hablado sobre el papel de los niños y niñas en la crisis climática global desde las instituciones. Además ha sacado a la luz un tema del que se suele pasar de refilón: la España rural y su vínculo con la defensa del medio ambiente. “Quiero reivindicar la España rural porque el futuro al que tenemos que avanzar es hacia un decrecimiento, hacia la descentralización de las ciudades grandes porque son insostenibles, hacia una economía de proximidad… y eso sólo se puede hacer en un entorno cercano a la naturaleza y más pequeño”, ha explicado.

Pero en lo que más optimista se muestra Pablo es en la actitud de la gente más joven que él: “Es muy relevante que tantos jóvenes, sobre todo de instituto y de primaria, están politizándose en el sentido de adquirir valores de ciudadanía, democráticos…”, opina. Para él, los más pequeños están más concienciados que los integrantes de otras generaciones: “Creo que los chavales van a vivir tan de cerca la emergencia climática como mi generación vivió la crisis económica”, dice. “Va a ser una generación completamente nueva en cuanto a mentalidad”.

 

Después de dos semanas de encuentros, mesas redondas y ponencias de alto nivel, la COP25 termina mañana, 13 de diciembre. Más de 29.000 personas de 196 países han trabajado para tratar de impulsar la acción mundial contra la emergencia climática e implantar a partir de 2020 el Acuerdo de París (a pesar de la ausencia de los jefes de Estado de tres de los países más contaminantes: Estados Unidos, Rusia y China).

 

Uno de los principales avances ha sido el acuerdo en la importancia del papel de los océanos en la crisis climática, tanto en su mitigación como en la adaptación a los impactos de dicha crisis. También se han abordado temas como los mercados de carbono o el coste económico que conlleva la lucha contra la emergencia climática global, y se ha trabajado en acuerdos para lograr emisiones netas de CO2 cero para 2050. El evento ha contado con la presencia de Greta Thunberg, la activista sueca de 16 años y cara visible del movimiento Fridays for Future, que se unió a la Marcha por el Clima del pasado viernes en Madrid.

 

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