Arquitectura e infancia: ¿pueden ir de la mano?

Imagen del proyecto Jolas Plaza de Arkitente. Fuente: http://www.arkitente.org

¿Es la arquitectura una asignatura que deba enseñarse en los colegios? ¿Aporta conocimientos que sirvan en la vida diaria a los niños y niñas? Algunos opinan que sí: aunque no todos ellos acaben convirtiéndose en arquitectos, se trata de una ciencia que puede enseñarles aptitudes como creatividad, sostenibilidad y, principalmente, resolución de problemas.

Uno de los defensores de esta teoría es Vicky Chan, arquitecto de Hong Kong creador de la organización voluntaria Architecture for Children, que ha llevado a cabo un programa de arquitectura diseñado para estudiantes de primaria.

¿En qué aspectos les ayudará a los niños y niñas aprender arquitectura para su vida cotidiana? En una entrevista, Chan lo explica: “La arquitectura y el diseño se basan en la toma de decisiones y la resolución de problemas, y ambas cosas son muy relevantes en la vida”, dice. En esta disciplina, añade, “ninguna solución es cien pro cien correcta o incorrecta. No es como resolver un problema matemático”. No hay una respuesta absoluta, añade, y eso es algo “muy parecido a la vida real”. Por eso, en opinión de Chan, los objetivos de la arquitectura y la educación van de la mano: “Una vez que descubres un problema, aprendes a ver oportunidades. Los problemas presentan oportunidades. Si no puedes ver el problema, no puedes ver la oportunidad”.

 

Una técnica con la que trabajar las relaciones afectivas

 

Por otro lado, los niños y niñas tienen mucho que decir en el diseño arquitectónico de las ciudades. En España también existen organizaciones de pedagogía urbana o de arquitectura con enfoque de infancia que están explotando todos los beneficios de enseñar arquitectura enfocada a niños y niñas. Entre ellos se encuentran cAnicca, que cuenta con una línea de trabajo de urbanismo e infancia, o Arkitente, un proyecto de la oficina de innovación urbana URBANBAT para acercar la arquitectura a las escuelas.

Imagen del proyecto Jolas Plaza de Arkitente. Fuente: http://www.arkitente.org

Uno de sus proyectos de participación infantil más interesantes fue el de Jonas Plaza, llevado a cabo en 2014 en el barrio de Repélega, en Portugalete (Vizcaya). En él participaron 23 alumnos de entre 8 y 11 años en el diseño de una plaza, con varios objetivos: acercar a estos niños y niñas la lógica de la construcción de los espacios públicos lúdicos, permitirles conocer el trabajo de los profesionales de la construcción e incluirles en el desarrollo del diseño urbano.

Arkitente explica en su página web que el proyecto no sólo consistió en el diseño de la plaza, sino que se utilizó como excusa para trabajar las relaciones afectivas e intergeneracionales como aspectos determinantes en su vinculación con el espacio público.

“Es significativo, que los niños y niñas, cuando piensan en el diseño de espacios públicos, además de en usos y equipamientos para sus juegos, piensan en las necesidades de las personas con las que comparten sus vidas: sus amigos, hermanos más pequeños, padres, abuelos…”, explica el colectivo en su página web. De esa forma, “esos espacios acaban favoreciendo usos diversos, en los que entre unos y otros terminan incluyendo a gran parte de la sociedad”.

 

Un encuentro para repensar la arquitectura con enfoque de infancia

 

También los profesionales de la arquitectura se muestran interesados por buscar formas de adaptar las ciudades a la infancia y cómo lograr espacios saludables en las escuelas y su entorno o los parques de ocio. Precisamente con ese objetivo los pasados días 1 y 2 de noviembre tuvo lugar el V Encuentro Internacional de Educación en Arquitectura para la Infancia y la Juventud, celebrado en el Gaiás, en el que se reunieron 170 arquitectos o estudiantes de arquitectura internacionales.

Organizado por la asociación Ludantia, el encuentro permitió que los expertos profundizaran en estos temas a través de nueve charlas y 20 talleres prácticos, impartidos por colectivos de pedagogía urbana o arquitectura aplicada a la infancia como En el ajoDetalleresEquipo MicoArquitectives y otros. 

Algunos de los talleres fueron el organizado por el colectivo Improvistos, oficina de diseño especializada en con un enfoque ecológico y social, titulado “Entornos saludables para la infancia“, donde se aprendió a planificar, diseñar e implementar medidas que ayuden a transformar los centros educativos y sus entornos; el taller “Hacer la ciudad”, de Urbanins, e incluso talleres de sombras o de arquitectura hinchable. 

Participó también el proyecto británico Little Architect, plataforma de educación y aprendizaje para enseñar arquitectura y sostenibilidad en las escuelas primarias de Londres, que ofrecen talleres en la escuela para niños y niñas basados ​​en la arquitectura y la sostenibilidad en las ciudades. Y se contó también con las ponencias de nueve relatores internacionales, entre los que se encontró la docente Heike Freire, experta en pedagogía verde, que incidió en la importancia de los espacios en contacto con la naturaleza en las aulas, en las urbes y en zonas públicas.

Imágenes del proyecto Little Architect. Fuente: http://littlearchitect.aaschool.ac.uk/