Nuestro Séptimo Congreso, un espacio atravesado por la voz de la infancia

30/04/2026 | Buen trato, Ciudades Amigas de la Infancia, Derechos de la Infancia, Destacada, Encuentros estatales, Participación Infantil, UNICEF

  1. UNICEF
  2. Nuestro Séptimo Congreso, un espacio atravesado por la voz de la infancia

 

 

En un contexto marcado por desafíos persistentes para el bienestar de la infancia (como la desigualdad, la pobreza infantil, las dificultades de acceso a la vivienda o la salud mental), necesitamos espacios que impulsen la reflexión y la acción. El Séptimo Congreso de Ciudades Amigas de la Infancia nace con ese objetivo: promover avances reales hacia la equidad en la infancia.

Durante dos días se compartirán conocimientos y experiencias locales transformadoras, se escucharán las voces de niños, niñas y adolescentes, y se presentarán enfoques innovadores que ya están teniendo impactos positivos en sus municipios y ciudades.

Pero este encuentro no tendría sentido sin la presencia de la infancia. Aunque se trata de un espacio técnico dirigido a profesionales, la participación infantil y adolescente será transversal y activa en cada uno de los espacios del congreso.

 

Paivoz: conoce qué hacemos en el grupo asesor de UNICEF España

 

El rol de la infancia en nuestro Séptimo congreso

 

Fue en 2019 cuando nació el grupo asesor de UNICEF España, como una iniciativa puntual de los chicos y chicas que querían hacer propuestas para nuestro V Congreso. Siete años después, se ha consolidado como un espacio estable de participación.

En esta séptima edición, los chicos y chicas vuelven a tomar la batuta: “Van a aportar la voz experta desde su propia experiencia vivida, complementando la mirada del perfil técnico y profesional que participará en las mesas”, explica Helena Serrano, especialista en participación infantil UNICEF España. Esto supone una expresión concreta del derecho a la participación recogido en la Convención sobre los Derechos del Niño: el derecho a ser escuchados y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta.

 

“Los chicos y chicas van a aportar la voz experta desde su propia experiencia vivida, complementando la mirada del perfil técnico y profesional”, explica Helena Serrano

 

Además, “actuarán como agentes de cambio, interpelando directamente a los municipios, a la gente que va a estar allí, para que avancen de unas políticas para la infancia a unas políticas contando con la infancia”.

 

VII Congreso: Equidad para la infancia en lo local: respuestas desde los municipios

 

5 maneras de garantizar una participación real

 

1. Desde el inicio

La participación de los chicos y chicas en este congreso es significativa porque comienza desde el propio diseño del evento.

“Los chicos y chicas van a trabajar las ideas que quieren transmitir, elaborar su propio discurso y contenido. Están interviniendo también en espacios centrales del programa, no están en actividades paralelas sino incluidos dentro de todo el programa al igual que un ponente adulto”, dice Serrano.

 

2. Procesos sostenidos en el tiempo

Serrano añade que los jóvenes participantes no representan experiencias aisladas, sino trayectorias consolidadas de participación. Muchos forman parte de consejos municipales o autonómicos de infancia y adolescencia, o del grupo asesor Paivoz.

Todos tienen una amplia trayectoria en procesos de participación infantil y adolescente. Algunos, como Lina, Violeta y Sara, empezaron en sus consejos de participación con solo nueve años. Irene lleva participando en grupos de participación en Gijón desde quinto de primaria, a través del colegio. Sara, tras pasar por su consejo municipal y regional, se incorporó a un proyecto del Instituto de la Juventud de Extremadura para informar a otros jóvenes sobre oportunidades de participación.

 

Los jóvenes participantes no representan experiencias aisladas, sino trayectorias consolidadas de participación infantil y adolescente

 

Desde sus espacios de participación han formado parte de encuentros estatales e internacionales, como el World Congress for Justice, y colaborado en iniciativas como el Barómetro de Opinión de la Infancia, la campaña de salud mental NTP: Coméntalo o la primera edición de UNICEF Lab Junior. Algunos compaginan con voluntariado, como Paula, que además de estar en su consejo local y en el Consejo de la Juventud de Extremadura (CJEX), participa como voluntaria con niños y niñas neurodivergentes.

Otros continúan participando tras alcanzar la mayoría de edad, en espacios como el Grupo Joven de UNICEF España o la Línea Joven. Es el caso de José Ángel Molina: comenzó su trayectoria de participación a los nueve años en el Consejo Local de Úbeda, y más tarde en Paivoz hasta los 18 años. Después, pasó a formar parte del grupo joven de UNICEF España.

Martín Rey es otro ejemplo: empezó con la creación del grupo municipal de participación infantil de su pueblo natal Nigrán, en Pontevedra, y luego formó parte del Consello Autonómico de Infancia e Adolescencia de Galicia y de Paivoz hasta los 18 años. Actualmente estudia en la universidad, hace voluntariado y forma parte del Grupo Joven de UNICEF España.

 

3. Diálogo con quienes toman las decisiones

Otra forma de garantizar la participación real es establecer un diálogo directo con los representantes políticos. En el caso del congreso, “su mensaje va a estar también dirigidos a personas que trabajan haciendo las políticas de infancia que les afectan a ellos y a los tomadores de decisiones, porque también en el congreso va a haber perfil político”, explica Helena Serrano.

 

4. Desde su propia experiencia

Uno de los temas centrales será la equidad. Y para abordarlo resulta esencial escuchar la experiencia directa de la infancia y la adolescencia.

“La equidad no se comprende solo desde los datos que puedan transmitir los adultos, sino que se comprende desde la vivencia de los propios chicos y chicas”, dice Serrano. “Cuando hablan de su experiencia están visibilizando a quienes no suelen estar en los espacios de participación, por ejemplo la infancia en contextos de pobreza, migración, discapacidad”.

Añade que los chicos y chicas también identifican barreras reales “que muchas veces pasan desapercibidas para el mundo adulto. Por ejemplo el tema de los horarios, el lenguaje que se utiliza en los espacios de participación, de sus propias expectativas”.

 

5. Un lenguaje cercano y comprensible

Un lenguaje sencillo y adaptado es otro de los elementos que favorecen una participación efectiva. También al abordar cuestiones teóricas, como el marco de derechos.

“Los derechos de la infancia no son solo un marco jurídico recogido en la Convención, también son una realidad que se vive o no se vive en la vida cotidiana de los niños y niñas”, explica Serrano. “Para ellos es algo muy cercano que experimentan en su día a día. Es importante hablar del marco de derechos en su propio lenguaje para traducir lo abstracto de las leyes, estrategias y documentos en algo concreto, con palabras sencillas y fáciles de entender”.

Añade que esto conecta especialmente cuando comparten experiencias reales vividas “en sus escuelas, sus barrios, relacionadas con salud mental o vivienda, que son temas que se van a trabajar en el congreso”.

 

Participar: una vivencia que transforma

 

Cuando la participación está bien acompañada, es auténtica y no meramente simbólica, sus efectos son profundamente positivos, concluye Serrano.

“Los chicos y chicas que participan en estos espacios se sienten orgullosos al comprobar que su voz importa. Estos espacios refuerzan su autoestima, su capacidad de expresión y su conciencia sobre los derechos de la infancia. Comprenden que pueden influir en decisiones reales, que no son solo espacios para niños, sino lugares en los que interactúan con adultos que toman decisiones. Y cuando la participación es auténtica, no solo transforma a las instituciones que escuchan, sino también a los propios niños y niñas que participan”.

 

Destacamos

Últimas noticias