Crisis en Ucrania: ¿Cómo abordar la situación desde el ámbito local?

08/03/2022 | Derechos de la Infancia, Emergencia en Ucrania, Migrantes no acompañados, Protección, UNICEF

Xenia y Marc, de dos años, ucranianos refugiados en Rumanía. Ioana Moldovan / UNICEF Rumanía

  • Ofrecemos recomendaciones a los gobiernos locales, especialmente aquellos que forman parte de Ciudades Amigas de la Infancia, para dar respuesta a esta crisis
  • ¿Cómo garantizar los derechos de niños y niñas procedentes de Ucrania en el ámbito municipal? ¿Qué  medidas pueden ir tomando los municipios?

Desde el 24 de febrero el mundo entero tiene la mirada puesta en Ucrania, en los 7,5 millones de niños y niñas y sus familias que han quedado atrapados en el conflicto y en todos aquellos que han sido obligados a desplazarse del país.

Desde el año 2002 en España impulsamos Ciudades Amigas de la Infancia, una iniciativa internacional de UNICEF que hoy, como hace dos años cuando nos enfrentamos a la COVID-19, tiene la capacidad de reaccionar de manera solidaria con los niños y niñas más vulnerables.

Antes del conflicto, 34 ciudades de Ucrania participaban en la Iniciativa de Ciudades Amigas de la Infancia (CFCI). Dos de ellas fueron premiadas en los Cities Inspire Awards de 2019 (Vinnytsia City) y 2021 (Lviv). Hoy, los niños y niñas que viven en estas ciudades se ven directamente afectados por el conflicto, y las necesidades humanitarias aumentan día a día.

Ucrania: protejamos a la infancia en conflicto o en éxodo

Desde UNICEF, junto con nuestros aliados, estamos trabajando las 24 horas del día para satisfacer las crecientes necesidades humanitarias en Ucrania y en los países vecinos, desde transportar agua potable en camiones para beber y poder lavarse, brindar servicios médicos de emergencia o refugio y protección a las personas desplazadas de sus hogares. La colaboración con las autoridades locales, como la ciudad de Lviv, Ciudad Amiga de la Infancia de UNICEF, desempeña un papel importante para responder a la crisis y garantizar que la ayuda llegue a los niños y niñas más vulnerables.

Responder a esta crisis humanitaria es hacerlo dentro y fuera de Ucrania. Por ello en nuestro territorio hay muchas cosas que los gobiernos locales pueden hacer para contribuir a paliar este drama humanitario.

El rol de los gobiernos locales frente a la emergencia en Ucrania

Más de dos millones de personas han abandonado Ucrania desde el inicio del conflicto. Se estima que la mitad de los ucranianos que lleguen a la Unión Europea, beneficiándose de la exención de la obligación de visado para viajar aprobada la semana pasada, se reunirán con miembros de su familia o buscarán empleo en la Unión, mientras que la otra mitad podría solicitar protección internacional.

Ante lo que se calcula que será una nueva crisis de refugiados, las entidades locales juegan un rol fundamental: son el lugar físico a donde llegarán las personas refugiadas en busca de seguridad y de restablecer, en la medida de lo posible, la normalidad. También serán cruciales para garantizar la acogida adecuada para los niños, niñas y adolescentes que han visto sus vidas y rutinas súbitamente alteradas.

Las entidades locales juegan un rol fundamental: son el lugar al que llegarán las personas refugiadas en busca de seguridad y de restablecer, en la medida de lo posible, la normalidad

En el territorio español somos 342 Ciudades Amigas de la Infancia, una red de entidades locales que tienen a la infancia y adolescencia en el centro de la toma de sus decisiones. Por ello, son administraciones públicas con experiencia para responder a este reto que tenemos todos los europeos: recibir a las mujeres, niños, niñas adolescentes y sus abuelos y abuelas, que se sientan acogidos. Además, los órganos de participación infantil y adolescente permitirán involucrar a los niños y niñas en la respuesta.

Tal y como ha señalado la Federación Española de Municipios y Provincias, las entidades locales están colaborando activamente con el Gobierno de España “con todos nuestros medios, en cualquier tipo de actuación humanitaria y la acogida de los ciudadanos de Ucrania que están abandonando su país”.

Dada la velocidad en la que se desarrollan los acontecimientos, la coordinación entre todos los niveles de la administración del Estado está aún en proceso de concreción, pero las entidades locales pueden empezar a preparar dispositivos de acogida. A continuación, damos algunas recomendaciones para el diseño de esta respuesta (puedes encontrar todas las recomendaciones en este documento):

  • Cuantificar, a través del padrón, la población ucraniana residente en su territorio. Determinará la probabilidad de que estas personas sean el punto de contacto que buscarán los refugiados para establecerse.
  • Identificar las agrupaciones, asociaciones o comerciantes de ucranianos, que pueden servir de punto de contacto, voluntarios, traductores e intermediarios.
  • Elaborar materiales informativos (ucraniano/ruso) de difusión y sensibilización, así como con datos prácticos sobre recursos disponibles y trámites a realizar.
  • Coordinar, con las entidades voluntarias, movimientos vecinales, y del tercer sector del municipio, las ofertas y propuestas de voluntariado, así como de las peticiones de apoyo de la ciudadanía.
  • Promover la creación de equipos de mediadores culturales, y/o traductores, o trazar un plan de acción para realizar una adecuada intervención a las nuevas llegadas.
  • Establecer mecanismos facilitar el empadronamiento de las familias, y para que al hacerlo puedan ser atendidas por los servicios sociales a fin de realizar una valoración de su situación y necesidades.
  • Promover con los centros escolares, deportivos, culturales, etc., la asignación de plazas para los niños y niñas que lleguen al territorio.
  • Proveer de la atención psicosocial necesaria a las familias que lleguen, considerando una atención específica y adaptada para los niños y niñas teniendo en cuenta sus necesidades idiomáticas y culturales.
  • Informar adecuadamente sobre los procesos de acogida de niños y niñas no acompañados. Es muy probable que el gobierno local y las entidades que trabajan en el municipio reciban consultas en relación a procesos de acogimiento de niños y niñas que han llegado solos, a fin de asegurar su protección adecuada y evitando situaciones que agraven su vulnerabilidad. En España, la competencia en temas de acogida la tienen las comunidades autónomas en coordinación con la administración central del Estado.

¿Cómo garantizar los derechos de niños y niñas en el ámbito municipal?

  1. Mantener unidas a las familias y reconocer a los niños un estatus jurídico

Facilitar a todos los niños y niñas refugiados y migrantes y a sus progenitores el acceso al registro oficial como residentes de la ciudad o a la prueba de residencia para garantizar el acceso a los servicios y los beneficios básicos de la localidad.

  1. Escolarización de los niños y niñas y acceso a servicios básicos

El estado migratorio de un niño o niña nunca debe ser un obstáculo para que acceda a los servicios básicos. Se debe velar por que todos los niños y niñas accedan de forma inmediata y efectiva a una educación gratuita y de calidad, así como a servicios locales de salud, y para ello es fundamental la coordinación con las Comunidades Autónomas.

  1. Proteger a la infancia en tránsito de la violencia, abuso y explotación

Los niños y niñas refugiados y migrantes son extremadamente vulnerables a la violencia y al abuso. Para protegerlos se proponen varias medidas a nivel local: por un lado, asegurar la existencia de normas sobre acogida, atención y protección de la infancia. Por otro, capacitar a los trabajadores sociales, miembros de la Policía, jueces, abogados, tutores, etc., en derechos de la infancia, y capacitarlos para detectar casos de trata, explotación, abuso o violencia.

  1. Promover entornos protectores: el municipio como ámbito seguro

En los municipios es fundamental que se promuevan unos entornos seguros y protectores con la infancia refugiada, es decir, que tenga en cuenta las dimensiones físicas, emocionales, de competencias de los profesionales y de escucha directa y efectiva de los propios niños y niñas.

Para ello, entre otros es necesario asegurar que, en los dispositivos de acogida, tanto de emergencia como a medio y largo plazo, se tiene en cuenta un enfoque de infancia, donde se establezcan los mecanismos para generar un entorno protector para los niños y niñas que llegan (acceso a servicios, pero también a atención psicosocial y actividades de ocio y juego, que contribuyan a la reconstrucción de sus vidas y a la superación del trauma), y además se fomente la convivencia y se evite la discriminación especialmente en barrios/zonas donde puedan convivir las dos nacionalidades en conflicto.

  1. Promover medidas para combatir la xenofobia y la marginación

La infancia migrante y refugiada es a menudo víctimas de discriminación y xenofobia, tanto durante sus viajes como en sus destinos finales, y las ciudades y comunidades pueden hacer mucho para evitarlo.

Fomentar espacios de convivencia, no discriminación y cultura de paz será especialmente relevante en aquellos pueblos o ciudades donde la población ucraniana y rusa coincidan en el espacio, a fin de evitar situaciones de discriminación contra cualquiera de ellas. También establecer campañas específicas de sensibilización, dotando a la población de información adecuada, favorecerá la importancia de una acogida real y sostenible poniendo el foco en la prevención de cualquier atisbo de xenofobia y de problemas de convivencia.

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