
Foto: JackF
- Chicos y chicas del grupo asesor Paivoz opinan sobre la IA, las redes sociales, la brecha generacional y cómo lograr un entorno digital seguro para ellos y ellas
- “Un entorno online seguro es un lugar donde los niños, niñas y adolescentes puedan expresarse sin recibir comentarios que busquen hundirles”, dice Iria, de Meco
- Más sobre derechos de la infancia online
“¿Qué es lo primero que haces cuando abres el teléfono móvil?
“Responder mensajes, notificaciones, conectarme a las redes sociales.
“¿Para qué usas el móvil?
“Para informarme, buscar tutoriales o comunicarme con otros amigos.
“¿Qué sorprendería a vuestros padres?
“Nuestra capacidad para hablar con otros adultos y gente de nuestra edad que no conocemos. Es un arma de doble filo.
Este diálogo está recogido en el podcast ‘Amor en tiempos de WiFi’ de Atresmedia, un espacio que aborda los principales retos que plantea el entorno digital para niños, niñas y adolescentes. En él, varios chicos y chicas de nuestro del consejo asesor Paivoz comparten cómo viven su relación con el entorno digital, y muestran una realidad: el uso del móvil está generalizado desde la preadolescencia.
Es algo que viene a corroborar el informe Infancia, adolescencia y bienestar digital de UNICEF con algunos datos:
- El 44,3% de los chicos y chicas lleva el móvil al centro educativo a diario (el 2,7% en primaria y el 53,6% en la ESO).
- De estos, casi uno de cada tres (29,4%) suele mirarlo durante las clases.
- El 41,2% duerme todos o casi todos los días con el móvil en su habitación y prácticamente la mitad de estos (47,5%) refiere utilizarlo de madrugada.
Según el informe, estas cifras han experimentado un ligero descenso desde 2021, lo cual denota una creciente toma de conciencia por parte de la sociedad.
La IA: una herramienta de doble filo
El rápido desarrollo de la inteligencia artificial (IA) es uno de los asuntos que más interesa y preocupa a partes iguales. El reciente informe Me and AI, de Child Friendly Governance junto con varias ONG internacionales, recoge una consulta mundial a niños, niñas y adolescentes sobre este tema, partiendo de que la IA ya forma parte de la vida de la infancia. “Muchos de nosotros utilizamos la IA para aprender, buscar información, desarrollar nuestra creatividad, traducir, jugar y expresar nuestras ideas”, explican sus autores. “La IA puede ser útil: facilita el acceso a la información, apoya el aprendizaje y nos ofrece nuevas formas de crear textos, imágenes, música y otros contenidos”.
“Nos preocupan la información falsa, la manipulación o la posibilidad de que la IA sustituya las relaciones humanas, la creatividad o la toma de decisiones”, dicen los autores del informe Me and AI
Pero también conlleva riesgos: “Nos preocupan la información falsa, los contenidos inseguros, el uso indebido de datos personales, la manipulación, la adicción y la posibilidad de que la IA sustituya las relaciones humanas, la creatividad o la toma de decisiones. También somos conscientes de que, a menudo, los sistemas de IA afectan a los niños y niñas sin que se nos pregunte qué pensamos o qué necesitamos”.
Un dato sorprendente de este informe es que muchos niños y niñas utilizan la IA como fuente de apoyo emocional cuando otras opciones no están disponibles: un 14% de los encuestados la usa para hablar sobre sus sentimientos; un 10% la usa para buscar ayuda cuando se sienten inseguros, asustados o incómodos; un 17% señalan que la IA les ayuda a sentirse escuchados o comprendidos. Eso genera preocupaciones de que estos sistemas sustituyan a profesionales, familiares o amigos.
Varios chicos y chicas del grupo asesor de UNICEF España Paivoz nos dan su opinión.
“En mi instituto, hablamos de la IA como una herramienta digital que puede beneficiarnos mucho en ciertos aspectos, pero que, sin embargo, puede causar muchos problemas si se usa de forma incorrecta”, cuenta Ángela, de 13 años. Ella es de Parla y forma parte del grupo asesor Paivoz. También Carlos (18 años), de Alcobendas, en cuyo centro se ha empezado a implementar la IA. “Los profesores han empezado a enseñar sobre cómo hacer un uso más responsable de ella, y no tener que recurrir a bloquearla”, dice.
“Hay que incluir a todo el mundo para que estén las perspectivas de toda la sociedad”, dice Carlos, de 18 años
Reconocen que existe una importante brecha generacional en la manera de entender el mundo digital. “Creo que al principio la gente más mayor no lo entendía. Para ellos quedar era en un sitio a una hora; ahora puedes escribir un mensaje instantáneo y sea la hora que sea le llega a la persona, no tienes que quedar”, dice Carlos.
“Es algo que siempre ha pasado desde la aparición de internet, los móviles, que la gente más mayor se quedaba un poco más atrás. Creo que también es tarea de los jóvenes responsabilizarnos de la situación y ayudarles”. Opina que para avanzar todos en la misma dirección hay que facilitar el acceso a todo el mundo: “Hay que incluir a todo el mundo para que tenga todas las perspectivas de toda la sociedad”.
Ángela coincide: “Sí que suele costarles entender que no todo es peligroso, y que el mundo digital tiene muchas ventajas, por ejemplo el hecho de hablar con amigos a través de las redes. Porque, aunque sí que existen muchos peligros en el mundo digital, y está bien estar prevenidos, los peligros también se encuentran fuera, en el mundo real”. Cree que es importante que les entiendan, “se preocuparían menos al saber que, a pesar de que sí que hay peligros, se pueden afrontar en la mayoría de los casos, al igual que los percances del mundo real”.
“Imagino un entorno digital seguro con supervisión, filtros de seguridad y sobre todo una comunidad de personas que suban contenidos responsablemente”, dice Paula, de 15 años
Los chicos y chicas también reflexionan sobre cómo sería un entorno online seguro para ellos y ellas, donde se respetaran sus derechos y les permitieran expresarse y participar libremente. Para Iria (17 años), de Meco, “un entorno online seguro es un lugar donde los niños, niñas y adolescentes puedan expresarse sin recibir comentarios que hagan daño o que busquen hundirles. Muchas veces la gente escribe cosas muy crueles sin pensar cómo puede afectar a la otra persona”.
Paula, de Parla y de 15 años, imagina un entorno digital seguro “con supervisión, filtros de seguridad y sobre todo una comunidad de personas que suban contenidos responsablemente”. Las redes sociales “pueden ser tanto buenas como malas dependiendo del uso que le demos y de cómo enseñamos a usarlas. Creo que sin la información adecuada esto puede ser algo muy peligroso”.
Participación ciudadana en riesgo
El informe de UNICEF España destaca algunos retos pendientes. Entre ellos, el empoderamiento de niños, niñas y adolescentes como agentes del cambio, fomentando su participación en la toma de decisiones que afectan a su vida digital.
“El derecho a la participación infantil es el que menos se cumple porque nos cuesta ceder espacio a la gente menor de edad. Si esa participación está basada en información defectuosa, malintencionada o que tiene otro tipo de propósito, podemos estar poniendo en riesgo no solo su desarrollo sino su participación ciudadana”, dice Nacho Guadix, responsable de Educación y Derechos Digitales de la Infancia de UNICEF España, que participa en el podcast.
“Si la participación está basada en información defectuosa, malintencionada o con otro tipo de propósito, ponemos en riesgo su participación ciudadana”, dice Nacho Guadix
Muchos chicos y chicas son conscientes de su rol. Desde sus propios consejos de participación, ellos y ellas abordan sus derechos en el entorno online de diferentes formas: creando propuestas e ideas de mejora, dando formación a otros chicos y chicas para aprender a usar las redes de forma responsable, y también aprovechando las tecnologías como la IA para ejercer su derecho a la participación. “En mi consejo de infancia usábamos la IA para hacer los horarios de las actividades, resulta muy útil”, pone como ejemplo Carlos. Pero todos coinciden en que los adultos deben escuchar sus opiniones si aspiran a crear un entorno online respetuoso con sus necesidades y derechos. “Creo que es importante que los adultos escuchen nuestra voz porque somos quienes vivimos esta situación todos los días”, dice Iria.





