
U-Report/Alex Haekal Abdurrahman
- ¿Se están protegiendo los derechos de la infancia al mismo ritmo que avanzan tecnologías como la IA? Una encuesta de U-Report muestra qué opinan los jóvenes
Cada 12 de agosto, el Día Internacional de la Juventud señala los desafíos, las oportunidades y el papel de los jóvenes como agentes de cambio. En 2026, buena parte de esta conversación pasa necesariamente por un escenario que ya forma parte inseparable de sus vidas: el entorno digital.
Internet, las redes sociales, las plataformas educativas y, cada vez más, la inteligencia artificial (IA) están transformando la manera en que niños, niñas y adolescentes aprenden, se relacionan, se informan y participan en la sociedad. Pero esta transformación tecnológica también plantea una pregunta fundamental: ¿se están protegiendo sus derechos al mismo ritmo que avanza la tecnología?
Desde UNICEF trabajamos para garantizar que los derechos de la infancia estén presentes en la gobernanza digital, los sistemas de inteligencia artificial y las tecnologías emergentes. Para ello, es imprescindible escuchar directamente a niños, niñas y adolescentes.
Una de las iniciativas que permite hacerlo es U-Report, la plataforma de participación juvenil de UNICEF, que ha publicado la encuesta mundial Child and Youth Perspectives on Life Online, incluida en U-Report Global Insights 2026. El estudio ha reunido 211.300 respuestas y analizado más de 84.000 respuestas abiertas para conocer qué quieren los niños, niñas y adolescentes que los gobiernos y las empresas comprendan sobre sus vidas online.
Una de las principales conclusiones es clara: los jóvenes no consideran internet un espacio separado de la realidad. Para ellos, la vida digital forma parte de la vida real y, por tanto, sus derechos deben estar igualmente garantizados en ambos espacios.
“Mi vida online es parte de mi vida real. No es un producto para ser explotado; es mi espacio, mis datos, mi tiempo y mi atención. Quiero más transparencia, más control sobre mi información personal y menos manipulación por parte de los algoritmos”, explica un encuestado de 19 años de República Democrática del Congo.
Los participantes manifestaron una creciente preocupación por los derechos digitales, la privacidad y la seguridad en línea, cuestiones que aparecen en el 17,2% de las respuestas. Sus inquietudes se expresan en términos de derechos fundamentales y reflejan una demanda de mayor control sobre los datos personales, protección frente a los riesgos digitales, libertad de expresión y respeto en los espacios online.
“Me gustaría que los gobiernos y las empresas entendieran que no soy solo un ‘usuario’, sino una persona con necesidades, sueños y derechos”, señala un participante de 20 años de Haití.
Internet como oportunidad
La encuesta de U-Report también pone de manifiesto que el acceso a internet continúa siendo uno de los grandes retos para millones de jóvenes. La conectividad aparece como un tema predominante en el 27,2% de las respuestas.
Disponer de una conexión estable, asequible y de calidad sigue siendo, para muchos, una condición previa para poder estudiar, acceder a servicios públicos, buscar empleo o participar plenamente en la sociedad. La brecha digital, por tanto, no se limita a la posibilidad de conectarse, sino que puede determinar las oportunidades de desarrollo de toda una generación.
Para muchos niños y niñas, la conexión a internet está directamente relacionada con derechos como la educación, la participación y el acceso a oportunidades
En algunos contextos, internet representa además una herramienta imprescindible para continuar aprendiendo:
“Queremos que internet sea más barato para las jóvenes, ya que las escuelas están cerradas y nuestra única forma de aprender es online. Algunas personas no pueden asistir a sus clases debido al precio de internet”, explica una encuestada de 20 años desde Afganistán.
Esta perspectiva permite entender que el acceso a la tecnología no puede considerarse únicamente una cuestión de comodidad o entretenimiento. Para muchos niños, niñas y adolescentes, la conexión a internet está directamente relacionada con derechos como la educación, la participación y el acceso a oportunidades.
“Internet no es solo entretenimiento. También es una herramienta de trabajo y tiene un gran impacto en nosotros”, afirma un joven de 23 años de Uruguay.
Su visión de la inteligencia artificial
Esta visión resulta especialmente relevante en un momento en el que la inteligencia artificial está modificando rápidamente el mercado laboral y las competencias que necesitarán las nuevas generaciones.
Según la encuesta, dos tercios de los participantes, el 66%, utilizan herramientas de inteligencia artificial al menos varias veces por semana. De ellos, un 45% afirma utilizarlas aproximadamente una vez al día o con mayor frecuencia.
El 66% de los encuestados utiliza herramientas de IA varias veces por semana, y un 45% una vez al día
A pesar de ello, son conscientes de que la IA no es infalible: la mayoría de los encuestados afirma que comprueba la información generada por la IA consultando otras fuentes o formulando preguntas adicionales antes de darla por válida.
Una de las principales peticiones de los chicos y chicas son una mejor alfabetización digital, más recursos de aprendizaje online y formación en nuevas competencias, cuestiones presentes en el 15,2% de las respuestas. “Ojalá entendieran que los jóvenes queremos más herramientas y apoyo para aprender programación e IA, con el fin de construir nuestros propios proyectos futuros”, señala un joven de 18 años de Yemen.
“Los jóvenes queremos más herramientas y apoyo para aprender programación e IA, con el fin de construir nuestros propios proyectos futuros”
Pero sus demandas no se limitan al acceso y la formación. Los jóvenes también exigen que las plataformas, las empresas y los gobiernos rindan cuentas por sus prácticas y actúen de manera transparente y ética, teniendo en cuenta el bienestar de las personas.
“Los algoritmos moldean vidas reales, no solo pantallas. Lo que veo en línea cambia mi forma de aprender y de tomar decisiones”, explica una mujer de 18 años de Túnez. A ello se suma la preocupación por determinadas decisiones de diseño. “Ciertas decisiones de diseño —el scrolling infinito, los patrones de notificación o los algoritmos de recomendación— tienen repercusiones psicológicas que no siempre se reconocen ni se abordan”, advierte una mujer de 22 años de Zambia.
“Los sistemas de IA afectan a los niños y niñas sin que se nos pregunte qué pensamos”
El reto de garantizar los derechos ‘online’
Cuando se cumplen cinco años de la Observación General nº 25, que orienta a los Estados sobre cómo aplicar la Convención en el entorno digital, y garantizar que derechos como la protección, la participación, la educación o la privacidad se respeten también en internet, UNICEF España destaca que aún quedan algunos retos. Entre ellos, el empoderamiento de niños, niñas y adolescentes como agentes del cambio, fomentando su participación en la toma de decisiones que afectan a su vida digital.
La fundación 5Rights advierte de que el entorno digital no siempre es seguro: continúa diseñado principalmente para maximizar los beneficios económicos y no necesariamente para proteger el bienestar de la infancia.
“Hoy, los perjuicios de una economía digital sin regulación para los niños se han hecho evidentes, y la IA los ha potenciado”, señala Leanda Barrington-Leach, directora de 5Rights. A su juicio, aunque algunos gobiernos están optando por medidas como la prohibición de las redes sociales, existe una alternativa basada en el derecho internacional, en prácticas regulatorias compartidas y en la evidencia disponible.
Por eso, los chicos y chicas del grupo Paivoz de UNICEF España reflexionan también sobre cómo debería ser un entorno online seguro para ellos y ellas: un espacio en el que se respeten sus derechos, puedan expresarse libremente y tengan la posibilidad de participar en aquellas cuestiones que les afectan.




