“Jugar me dio esperanza en el futuro”

11/06/2026 | Derecho al juego, Derechos de la Infancia, Igualdad de género, Previas, Salud mental

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Lamine Yamal © UNICEF/UN0866787/

 

  • En el Día Mundial del Juego, y con el nombramiento de Lamine Yamal como Embajador de Buena Voluntad de UNICEF, recordamos que millones de niños y niñas siguen sin poder ejercer su derecho a jugar

 

El juego ha cambiado la vida de Lamine Yamal. La estrella del Fútbol Club Barcelona y de la selección española de 18 años ha sido nombrado nuevo Embajador de Buena Voluntad de UNICEF para defender el derecho de todos los niños y niñas a jugar, que ha coincidido con el Día Mundial del Juego, 11 de junio.

“De niño, lo único que tenía era una familia, un balón, un parque y un sueño. Jugar al fútbol me dio una estructura, un sentido de pertenencia y esperanza en el futuro”, dice el joven futbolista.

“Sé lo importante que es para los niños tener un lugar seguro donde jugar, para que puedan simplemente disfrutar de ser niños, descubrir el mundo, imaginar y crecer. Sin embargo, millones de niños y niñas en todo el mundo crecen sin espacios seguros donde jugar. Cuando se les niega la oportunidad de jugar, pierden la ocasión de desarrollar habilidades, hacer amigos e imaginar un futuro mejor”.

 

“Sé lo importante que es para los niños tener un lugar seguro donde jugar, para que puedan simplemente disfrutar de ser niños, descubrir el mundo, imaginar y crecer”, dice Lamine Yamal

 

El nombramiento de Yamal coincide también con la publicación del informe de UNICEF El poder del juego: una historia de datos globales, el análisis mundial más completo hasta la fecha sobre el acceso de la infancia a este derecho reconocido, con datos de casi 100 países.

El estudio revela una realidad preocupante. Más de 90 millones de niños menores de cinco años, uno de cada siete en todo el mundo, no disponen de ningún tipo de juguete en sus hogares. Además, más de 80 millones de niños de entre dos y cuatro años, aproximadamente uno de cada cinco, no juegan regularmente en casa con sus padres, madres o cuidadores.

 

Uno de cada siete niños y niñas no disponen de ningún tipo de juguete en sus hogares, y uno de cada cinco no juegan regularmente en casa con sus padres, madres o cuidadores

 

Estas cifras muestran una situación que afecta especialmente a los niños y niñas más vulnerables. Según el informe, aquellos con discapacidades múltiples, los que viven en zonas rurales y en los hogares más pobres, y cuyas madres tienen un nivel educativo más bajo tienen menos probabilidades de participar en interacciones lúdicas en casa con las personas que los cuidan.

La desigualdad también tiene un componente territorial: de todas las niñas y niños que no disfrutan de juegos con las personas que los cuidan, tres de cada cuatro viven en África Subsahariana y en Asia Meridional. En los países de ingreso bajo, la probabilidad de que los niños y niñas jueguen con las personas que los cuidan es un 25% menor que en los países de ingreso alto.

Finalmente, aunque la proporción de niñas y niños que juegan con sus madres o con otras personas que los cuidan en casa es similar, las probabilidades de que jueguen con sus padres se reducen casi a la mitad.

 

El juego: una herramienta clave en situación de emergencias

 

Más allá de su papel en el desarrollo cognitivo, emocional y social, el juego se ha convertido en una herramienta clave para ayudar a los niños, niñas y adolescentes a afrontar situaciones de emergencia, desplazamiento y conflicto.

Conoce algunas historias reales: 

 

Keyla Larrea Gutiérrez, UNICEF Chile

Los padres de José Miguel (de cinco años) dejaron su país para darle un lugar seguro donde crecer y cruzaron Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia hasta llegar a Chile. Allí viven en situación de calle desde hace semanas, mientras intentan regularizar sus documentos. Hoy, en la Fundación Madre Josefa (Iquique), proyecto apoyado por UNICEF, reciben kits de higiene y alimentación, y José Miguel juega, corre, pinta y sonríe.

 

Haşim Kiliç, UNICEF Turquía

Niños y niñas de cuatro a seis años experimentan formas de afrontar el estrés a través del juego, guiados por expertos, en el programa IPA II EQ Preparedness PSS, celebradas el 24 de febrero en la guardería Kahramanmaraş.

 

Jospin Benekire, UNICEF República Democrática del Congo

La Escuela Primaria Kitalaga, en Minova (República Democrática del Congo) se encuentra en una zona afectada por el conflicto, que ha provocado desplazamientos y problemas de salud mental en los alumnos. Desde marzo de 2025 las clases se reanudaron y Jules, profesor que lleva 38 años enseñando en esta escuela y es padre de 11 hijos, recibe capacitación en enfoques de educación inclusiva y en la prestación de apoyo psicosocial, con apoyo de UNICEF. “Dirijo juegos con los niños porque durante la capacitación aprendimos sobre la importancia del juego, que les permite participar”, afirma.

 

Tony Najjar, UNICEF Siria

Maram, Hajar, Lamar, Shahd, Dahab y Masa (entre 8 y 3 años) participan en un juego dirigido por un equipo móvil apoyado por UNICEF en un albergue de Sayyeda Zeinab, en la zona rural de Damasco, Siria, en septiembre de 2025. “Cuando jugamos juntas, vuelvo a sentirme feliz”, dice Lamar. Además de sensibilización sobre explotación y abuso sexual o pautas de higiene, el equipo organizó actividades divertidas y entretenidas para los niños, ofreciéndoles momentos de alegría, consuelo y alivio emocional en medio del desplazamiento. Estas intervenciones buscan dotar a los jóvenes de conocimientos vitales, confianza y resiliencia, a la vez que crean espacios seguros donde los niños puedan jugar, aprender y recuperar una sensación de normalidad a pesar de las dificultades del desplazamiento.

 

Sergio Izquierdo, UNICEF Guatemala

El programa “Juego Limpio”, en en San Pedro La Laguna, Sololá, Guatemala, utiliza el fútbol como herramienta para promover el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes, fortaleciendo valores, habilidades socioemocionales y habilidades para la vida.

 

Atiko Anthony, UNICEF Uganda

Área de juegos del Laboratorio de Desarrollo Infantil Temprano de Katikit, un área segura de juegos, en la subregión de Karamoja, donde el acceso a una educación infantil de calidad ha sido limitado durante mucho tiempo. Son espacios seguros y amigables para los niños pequeños donde pueden aprender jugando, guiados por cuidadores capacitados.

 

“El juego no es un lujo, es esencial”

 

Para UNICEF, el juego constituye una de las experiencias humanas más universales. Kitty van der Heijden, directora ejecutiva adjunta de la organización, lo resume de forma clara: “La alegría, la curiosidad y la libertad que moldea lo que somos. Para los niños y niñas, no es solo pasar el tiempo, es cómo aprenden, se conectan, construyen resiliencia y prosperan”.

Añade que el juego no es un lujo, es esencial. “Y el impulso está creciendo: las comunidades reimaginan los espacios de juego, los gobiernos incorporan el aprendizaje lúdico y los propios niños lideran la conversación”.

 

“El impulso está creciendo: las comunidades reimaginan los espacios de juego, los gobiernos incorporan el aprendizaje lúdico y los propios niños lideran la conversación”

 

Algunos ejemplos los encontramos en distintas ciudades de Europa, que están rediseñando los espacios públicos para permitir y promover el juego de sus niños y niñas. Entre ellas está Barcelona, ciudad que ha puesto en marcha un ambicioso plan para transformar los espacios públicos y avanzar hacia una “ciudad jugable” en 2030. Este plan se presentó el 10 de junio, de la mano de Ariadna Miquel Amengual, directora de Estrategia Urbana en el Ayuntamiento de Barcelona, en la mesa redonda de alto nivel The Power of Play, Investing in Childhood Together, que reunió a líderes del sector privado y de fundaciones, así como a chicos y chicas, para explorar el poder transformador del juego.

 

Ciudades jugables para la infancia

 

“Cuando invertimos en el juego, invertimos en el bienestar, el aprendizaje y el futuro de los niños. Invertimos en su resiliencia, su capacidad de conexión y poder para imaginar”, añade van der Heijden.” Y cuando los niños y niñas son libres para jugar, se convierten en creadores de cambios creativos, empáticos y curiosos que pueden dar forma a un mañana mejor”.

La mejor forma de apoyar el desarrollo de un niño o niña es dejar que juegue. Por eso, UNICEF hace un llamamiento a los gobiernos para ampliar los servicios, incluidos los programas de crianza, que promuevan el juego y el apego; permitir el acceso a la educación preescolar y el aprendizaje a través del juego por cada 3-6 años y asegurar que todos los niños tengan acceso a áreas de juego seguras, inclusivas y bien mantenidas.

 

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