Así han acogido las ciudades europeas a los niños y niñas de Ucrania

19/09/2022 | Ciudades inclusivas, Conflicto de Ucrania

acogida niños ucranianos

Mark (8 años) y su madre Maryana, refugiados ucranianos en Alemania, participan en el proyecto POURCH de salud mental. Antonina Lataiko / UNICEF Ucrania

 

  • Municipios de toda Europa están tomando medidas para crear un entorno seguro e inclusivo para niños refugiados de países Ucrania, facilitando su adaptación e integración
  • Centrarse en la educación y el cuidado de la primera infancia es crucial en la respuesta a los niños y niñas refugiados
  • Estas son sus experiencias

 

Todos los niños y niñas refugiados, de cualquier origen, merecen una acogida. Desde que empezó la guerra en Ucrania, muchas ciudades y municipios de toda Europa se han puesto en marcha para dársela. Ya son 2,25 millones de niños y niñas refugiados debido al conflicto, de los cuales se estima que un tercio tienen menos de seis años.

Los estados deben ofrecer espacios seguros para estos niños y sus familias inmediatamente después de los cruces fronterizos, y vincularlos a los sistemas nacionales de protección infantil, como ha pedido la Directora Ejecutiva de UNICEF.

Una de las claves de la acogida e integración es garantizar la educación y el cuidado de la primera infancia. Los entornos de aprendizaje temprano receptivos y enriquecedores amortiguan los efectos del estrés y la inestabilidad, y facilitan la integración de las familias en nuevas comunidades y ciudades. Además, permiten garantizar el desarrollo óptimo continuo de todos los niños y niñas y minimizar el impacto del desplazamiento y la interrupción de las unidades familiares.

 

El papel de los municipiosen la acogida

 

acogida niños ucranianos

Una niña ucraniana juega en un patio de Varsovia (Polonia) con otros niños. Aleksei Filipov / UNICEF Polonia

 

Por eso, con el apoyo de UNICEF, muchas ciudades trabajan para crear un entorno seguro e inclusivo para la adaptación e integración de los niños refugiados. Lo hacen en entornos formales, pero también no formales (centros de juego y aprendizaje, remodelación de espacios existentes, etc.). Durante el verano, por ejemplo, las autoridades locales y regionales europeas han organizado campamentos de verano para ofrecer un lugar seguro para los niños y niñas ucranianos.

Crisis en Ucrania: ¿Cómo abordar la situación desde el ámbito local?

Para Alberto Biancoli, Director de Educación de UNICEF, la educación puede ser un espacio donde se pueda brindar un servicio diferente a los niños, y una forma de mejorar la inclusión y cohesión social.

“Es una oportunidad para atender a todos los niños de la comunidad, no solo a los refugiados ucranianos”, ha explicado Biancoli durante el webinar Cities Welcoming Ukrainian Children, ofrecido por UNICEF y Eurocities el 15 de septiembre.

Para ello es necesario un enfoque basado en los derechos e inclusivo, centrado en los grupos marginados: “Los niños de comunidades romaníes, los niños con discapacidad y otros que no tienen acceso a los servicios”.

Para Biancoli, las ciudades tienen el potencial de:

  • aprovechar y ampliar la infraestructura y las capacidades de educación y cuidado de la primera infancia,
  • identificar y llegar al mayor número posible de niños pequeños y familias, en particular los más vulnerables,
  • vincular los servicios de educación y cuidado de la primera infancia con los servicios de desarrollo infantil existentes que ya se ofrecen (apoyo a los padres y la familia, asesoramiento, controles de salud…).

 

acogida niños ucranianos

Más de 230 niños refugiados ucranianos estudian en en el Colegio Nacional Mihai Viteazul de Bucarest, Rumanía. Ioana Moldovan / UNICEF Rumanía

 

El webinar ha incluído algunas experiencias en primera persona de ciudades europeas.

 

Praga (República Checa)

En la ciudad de Praga, donde hay actualmente 94.000 refugiados (31.000 de ellos son niños), hubo que dar una respuesta en el menor tiempo posible. Así, desde la primavera de 2022, los distritos municipales llevan a cabo grupos de adaptación para alumnos ucranianos.

A los niños se les brinda no solo capacitación en idiomas, sino también una introducción básica a la República Checa, lo que tiene un efecto de socialización significativo.

 

Lublin (Polonia)

Lublin es una ciudad que está cerca de la línea de fuego, una de las ciudades donde los refugiados llegaron el primer día. Hoy, la ciudad no tienen campos de refugiados, sino que el 95% de las personas han sido realojadas en casas.

“Ahora tenemos 2.400 niños en los jardines de infancia o la escuela. El 90% de los niños ucranianos en Lublin están integrados en las clases”, dice el educador polaco Krzysztof Stanowski.

Para él, una de las claves de éxito fue contratar a profesores de origen ucraniano para el apoyo de los niños y niñas refugiados, algo que se hizo en el mes de marzo: “Crearon una red de profesionales, fue crucial para el desarrollo de las relaciones positivas a nivel comunitario”, opina Stanowski. “Esto es muy importante para crear el espacio para nuevos estudiantes sin limitar el ritmo de los estudiantes existentes”.

 

Bucarest (Rumanía)

Bucarest es el principal destino de los refugiados ucranianos. Ha recibido 50.000 refugiados, de los cuales 24.000 eran niños y niñas. Hoy, 600 niños asisten al sistema educativo de la capital rumana en 200 escuelas y otros 440 en organizaciones no gubernamentales.

La ciudad ha desarrollado servicios para la acogida de personas refugiadas: lugares de alojamiento, centros educativos, supermercado gratuito, puntos de información, distribución de comida, etc.

Para el vicealcalde Horia Tomescu, uno de los desafíos ha sido convencer a los padres ucranianos de que envíen a sus hijos a la escuela incluso si solo tienen objetivos a corto plazo para permanecer en Rumanía. “Los padres pensaban volver pronto a sus países y algunos no metían a los niños en el colegio”, observa. “La mayoría de los adultos tiene la esperanza de que la guerra acabe pronto y volver a casa, no buscan trabajos, están en situación de espera”.

Considera que fue importante identificar espacios donde los niños ucranianos se sintieran bienvenidos y donde interactuaran con los estudiantes rumanos, así como encontrar profesores ucranianos.

 

Bratislava (Eslovaquia)

Entre las necesidades e intervenciones emergentes en la ciudad de Bratislava estuvo romper con la segregación de los niños y niñas refugiados. Apenas el 40% asiste al curso preescolar, una cifra menor que el promedio el país. En la ciudad también se han tomado medidas para fomentar la inclusión de los jóvenes refugiados, como no recurrir únicamente a la educación online o aumentar la interacción social con los compañeros.

Algo que han tenido muy en cuenta en Bratislava es la importancia de la recolección de datos para saber cuántos niños hay y preparar una estrategia para el futuro. Están cooperando con los distritos de la ciudad para llevar a cabo un intercambio regular de información, así como para aumentar las capacidades generales de los jardines de infancia, escuelas primarias y secundarias.

 

Berlín (Alemania)

Aunque Alemania no está cerca de la frontera ucraniana, la ciudad de Berlín tiene mucha experiencia en integrar a niños y niñas refugiados. “En 2015 teníamos estructuras para integrarlos. Berlín es una ciudad muy atractiva para los refugiados», explica Elke Biester, del Departamento del Senado para la educación, la juventud y la familia.

Destaca algunos aspectos que que han ayudado a la integración de la infancia refugiada en el sistema escolar de Berlín. Entre ellos, que la mayoría de los niños y niñas se integran en la escuela en “clases de acogida temporal” para aprender alemán o directamente en clases regulares. “Muchos de ellos hablan alemán o inglés y pueden asistir a las clases regulares», añade Biester. Como en Lublin, se han contratado a profesores ucranianos para enseñarles su primer idioma.

Biester destaca que no solo cuentan con refugiados de Ucrania sino también de otros lados: “Tenemos que crear espacio en el colegio para todos esos niños recién llegados, llega un punto que no tenemos más espacio y tenemos que construirlo. Es un gran desafío».

 

Comparte

Compartir

Últimas noticias

Ir al contenido