Las niñas y adolescentes lideran los cambios hacia un mundo más igualitario

08/03/2021 | Derechos de la Infancia, Igualdad de género

Igualdad

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  • A pesar de los retrocesos que ha supuesto esta crisis sanitaria, celebramos el Día Internacional de la Mujer recordando a todas las que se esfuerzan por avanzar hacia la igualdad de género
  • En todo el mundo, las mujeres más jóvenes son las más movilizadas a favor de la justicia social y la igualdad
  • «La clave está en educar a las nuevas generaciones para que cuando vayan creciendo haya cambios reales», opina Alba, del Foro Joven de Asturias

 

Este año marcado por la pandemia de COVID-19, más que nunca, debemos celebrar el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. La organización ONU Mujeres ha aprovechado esta fecha para homenajear los enormes esfuerzos realizados por mujeres y niñas de todo el mundo por definir un futuro más igualitario y la recuperación ante la pandemia. Pero también denuncia las desigualdades que persisten y que la propia crisis sanitaria ha empeorado. Y es que la pandemia ha puesto muchos obstáculos en el camino hacia la igualdad de género.

Durante la crisis sanitaria, en todo el mundo las mujeres han estado en primera línea contra el virus como trabajadoras del sector de la salud, limpieza o cuidados; sin embargo, en todo el mundo las mujeres ganan menos salario que los hombres. Pero, además, en todo el planeta las medidas destinadas a detener la propagación del COVID-19 al restringir el movimiento han intensificado problemas que afectan directamente a las niñas, adolescentes y mujeres, como la violencia de género, la mutilación genital femenina, los matrimonios forzados o la falta de acceso de las niñas a una educación de calidad, así como la interrupción de su educación debido al cierre de escuelas.

“Durante la pandemia se ha producido un aumento de la violencia contra las mujeres y las niñas”, confirma Phumzile Mlambo-Ngcuka, Directora Ejecutiva de ONU Mujeres; “estas últimas han perdido muchas horas de aprendizaje debido al incremento de las tasas de abandono escolar, de las responsabilidades de cuidados y de la cifra de matrimonios infantiles. Decenas de millones de mujeres más se están viendo abocadas a la pobreza extrema, dado que están perdiendo sus puestos de trabajo a un ritmo mayor que los hombres y pagando el precio de la falta de acceso a tecnologías digitales o de capacidad para manejarlas”.

En España, entre el 1 de enero de 2013 y hasta el 31 de enero de 2021 se han confirmado 37 casos de niños o niñas asesinados por violencia de género, y el número de huérfanos menores de 18 años víctimas de violencia de género es de 304. Además, en un país donde la pobreza infantil se ha convertido en un grave problema empeorado por la pandemia, aquellos niños y niñas de hogares monoparentales (de los cuales ocho de cada diez están encabezados por mujeres) están expuestos a un mayor riesgo de pobreza, un dato que acaba de revelar un informe del Alto Comisionado contra la Pobreza Infantil: su riesgo de pobreza es 20 puntos superior (47,3%) al riesgo medio en España (27,4%).

Para Mlambo-Ngcuka, la solución de estos y otros muchos problemas no puede dejarse exclusivamente en manos de los hombres. Sin embargo, las mujeres siguen sin tener suficiente representación en la vida pública y la toma de decisiones, tal y como refleja el reciente informe del Secretario General de las Naciones Unidas. Por todo ello, este año se celebrará el Foro Generación Igualdad, la reunión más importante para la inversión y la adopción de medidas por la igualdad de género, que dará comienzo en Ciudad de México entre el 29 y el 31 de marzo, y se clausurará en París en junio de 2021.

 

La lucha de las niñas y adolescentes por un mundo mejor

 

A pesar de todas las dificultades, ONU Mujeres lanza un mensaje de esperanza: las mujeres más jóvenes son las más movilizadas a favor de la justicia social y la igualdad o la lucha contra el cambio climático en todas partes del mundo, una labor que tiene lugar en la calle pero, debido a la pandemia, también de forma online.

Hay muchos ejemplos que muestran que niñas y adolescentes están a la vanguardia del progreso: la paquistaní Malala Yousafzai se convirtió en una defensora del derecho de las niñas a estudiar; la joven siria Muzoon Almellehan, refugiada en Reino Unido a los 14 años, lucha por la escolarización de los niños y niñas refugiados, y la activista sueca Greta Thunberg ha puesto rostro a las acciones globales contra el cambio climático.

Pero no son las únicas: el proyecto Teen Girl Activist de UNICEF nos demuestra que hay muchas historias similares, en ocasiones anónimas, en todo el mundo. Entre ellas la de Oumou Kalsoum Diop (Senegal), de 18 años, que cámara en mano documenta los casos de abusos sexuales que han sufrido chicas de su comunidad, y que han aumentado durante la pandemia. También Belén (Ecuador), que con 12 años decidió convertirse en defensora de los derechos indígenas al unirse al Grupo de Niños y Adolescentes de Pueblo Kayambi. Somaya, de 17 años, lidera un equipo de ingenieras en Afganistán que trabajan en un dispositivo a pesar de las dificultades, en un país en el que las niñas representan alrededor del 60% de la infancia no escolarizada. Toda una generación de chicas adolescentes está trabajando día a día para defender sus derechos.

 

Juventud e igualdad de género en España

 

En España, los chicos y chicas (principalmente ellas) cada vez son más conscientes de la importancia de la igualdad de género. Es algo que quedó reflejado en el Barómetro Juventud y Género del 2019, un estudio bianual que se realiza con jóvenes entre los 15 y los 29 años, y que muestra que el número de chicos y chicas que se declaraban feministas ha ido en aumento.

Como contrapartida, también ha aumentado el número de chicas que dice haber sufrido violencia sexual, un tipo de violencia que incluye algunas situaciones que viven muchas chicas jóvenes (como recibir presiones para realizar actos sexuales o peticiones de cibersexo online). Las víctimas más comunes de abusos sexuales contra personas menores de 18 años (que se han multiplicado por cuatro en la última década) son chicas.

Coral Gómez, del Foro Joven de UNICEF Asturias, no cree que haya aumentado la violencia, sino que ahora “es más visible”: “Con la educación somos más capaces de ver actitudes que antes normalizábamos y ver que eso es violencia, que una actitud con una pareja es acoso y una actitud machista”.

Tanto ella como Ángela Lera y Alba García, que también forman parte del Foro Joven, han hablado en el programa de radio Asturias al Día sobre la importancia de la educación, la participación y de celebrar el 8 de marzo: “Es un día en el que se conmemora todo lo que se ha conseguido”, opina Ángela. “Y de reflexionar sobre todo lo que queda por conseguir. Sigue siendo necesario trabajar por alcanzar la igualdad real”.

Tanto Ángela como Alba y Coral han pasado por varios grupos de participación antes de llegar al Foro Joven, y ahora asesoran al Observatorio de la Infancia de Asturias. Para Coral, este modelo de participación «está creando juventudes muy críticas, que saben ser críticas con el ayuntamiento y saben proponer cosas y trabajar». Pero también tiene un papel clave a la hora de que los chicos y chicas reciban educación en igualdad. “Hay padres que no tienen los conocimientos en igualdad. Por eso son muy importante los grupos de participación”, dice Alba: “Te ofrecen una alternativa en la que conocer tus derechos, conocer cómo funciona la igualdad, términos como feminismo, una alternativa para en un futuro ser un mejor adulto y cambiar actitudes de las personas que ves que no han tenido esa educación”.

Ángela está de acuerdo en que los grupos de participación y centros escolares hacen una labor muy importante: “Los niños, niñas y adolescentes pasamos mucho tiempo en ellos, y es donde se debe educar a los ciudadanos del futuro”. La clave está en educar a las nuevas generaciones para que cuando vayan creciendo haya cambios reales, aporta Alba, y el 8 de marzo nos recuerda eso.

Las tres son conscientes de las discriminaciones laborales que sufren las mujeres, la precariedad de sectores feminizados como los de limpieza o cuidados. Y que queda mucho que hacer, tanto en España como en el resto del mundo. Pero creen que su generación va en el camino del progreso: “Yo creo que la gente joven está muchísimo más concienciada que cuando yo estaba en el instituto”, dice Coral. “Poco a poco la sociedad va evolucionando, cada vez hay más concienciación”, añade Ángela. “Tanto chicos como chicas tenemos que estar unidos en esto”.

 

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