La participación infantil durante la cuarentena… y después

Participación post-confinamiento / Imagen del Consell Municipal D’Infancia de Quart de Poblet

  • Conocemos de qué forma varios gobiernos locales han logrado fomentar la participación en estos tiempos de cuarentena y cómo se plantean el nuevo reto del post-confinamiento
  • Tienen claro que hay que volver a sacar los consejos de participación a la calle, pero también coinciden en que el uso del espacio virtual con todas sus ventajas seguirá presente
  • “Hay que informar bien de las condiciones de seguridad cuando chicos y chicas vuelvan a los espacios físicos, ofrecerles ese entorno de protección, y ellos tienen que ser parte”

 

Para evitar que durante la crisis sanitaria el derecho a la participación infantil y adolescente quedara a un lado, los gobiernos locales han continuado su trabajo codo a codo con los consejos de participación. Si bien es cierto que la inesperada situación de alarma y cuarentena canceló o imposibilitó muchas reuniones previstas para este año, las herramientas y espacios online han dado la posibilidad de seguir celebrando reuniones y realizando actividades a muchos consejos de participación infantil y adolescente de los municipios de todo el territorio español.

Sin embargo, tenemos por delante una nueva época, la de desescalada, llena de incertidumbres en torno a la seguridad y en la que todo apunta a que los escenarios virtual y presencial van a intercalarse. Para resolver algunos interrogantes, conocemos las experiencias de tres municipios, compartidas en el último encuentro de un ciclo de seminarios online, para descubrir cómo han logrado fomentar la participación de niños, niñas y adolescentes durante este tiempo de cuarentena y cómo se plantean el nuevo reto del post-confinamiento.

 

Carbajosa de la Sagrada: utilizando los medios digitales para dar voz a la infancia

 

Pedro Cenalmor, de Carbajosa de la Sagrada

Pedro Cenalmor, de Carbajosa de la Sagrada

En Carbajosa de la Sagrada, municipio de Castilla y León, sus dos grupos de participación, tanto el de los más pequeños (Ciudad de Los Niños) como el de chicos y chicas de 12 a 17 años (Cibercarba), vieron su rutina paralizada con la llegada de la pandemia. Con sus participantes aislados en sus casas, adquirieron una inmensa importancia los espacios virtuales, tanto la página web como las redes sociales: “Vimos que iba a tener tirón, iba a ser el nexo de conexión entre estar encerrados y la participación”, señala Pedro Cenalmor, miembro de la asociación Momo y técnico del proyecto Ciudad de los Niños. A través de estos medios online se plantearon actividades de formación y motivación, mensajes para quedarse en casa, un certamen de dibujos, un festival de talentos, homenajes para los abuelos y vídeo para redes sociales. Siempre procurando el protagonismo de la infancia: “La mayoría de las acciones están propuestas por chicos y chicas”, aclara Cenalmor.

Pero en circunstancias como estas no se dejaron de lado los medios de comunicación directos, esenciales a la hora de garantizar una comunicación personal con chicos, chicas y sus familias. Y, al tratarse de un proyecto desarrollado codo a codo con los centros educativos, la comunicación con los centros también ha sido clave; en este caso, a través de un sistema por WhatsApp con el que se comunican el profesor con sus alumnos. “Ha habido una comunicación muy directa. Es crucial para llegar a muchos chicos que no forman parte del consejo pero sí del municipio”, recalca Cenalmor.

 

Fuerteventura: metodologías online que acercan a los niños y niñas

 

Lucía González, del Cabildo de Fuerteventura

Lucía González, del Cabildo de Fuerteventura

En Fuerteventura, durante el desconcierto que trajo el inicio del estado de alarma y el confinamiento, contar con una agenda de actuación fue de gran ayuda: “No sólo para tener en cuenta nuestros referentes de cómo actuar sino también para valorar el peso de la participación en nuestro proyecto. Nos ayudó a decir, la participación no la podemos dejar descolgada”, explica Lucía González, socióloga del servicio de dinamización y promoción de la participación infantil y adolescente del Cabildo. La primera semana contactaron con todos los chicos y chicas mediante WhatsApp para ver cómo se encontraban. Seguidamente, ellos decidieron lanzar vídeos con consejos para el aislamiento: “Tuvo mucha repercusión. Nos sirvió como arranque”. A partir de ahí, comenzaron las reuniones virtuales, primero para abordar los temas pendientes, más adelante para centrarse “en las preocupaciones de los chicos y chicas durante este tiempo”, dice González. Algunas de esas preocupaciones fueron trasladadas a los representantes políticos, como los temas educativos o medioambiental, y se realizaron propuestas en la que los niños y niñas compartían su relato de cómo se estaban sintiendo.

González señala que hubo algunas dificultades: por ejemplo, que las dinámicas rompe-hielo son más complicadas en formato virtual, o las asociadas a la brecha digital o a la saturación de pantallas por parte de niños y niñas. Sin embargo, hubo también ventajas y ventanas de oportunidad: la experiencia les ha servido para aprender herramientas digitales que pueden ser aplicadas en el futuro, como las nubes de palabras, y al ser un formato online, la participación fue mayor, algo importante debido a la dispersión geográfica: “Al ser una isla tan extensa, los encuentros [presenciales] eran una vez al mes en distintos puntos de la isla, había que contratar servicio de guaguas”, señala la socióloga. Durante la cuarentena, al realizarse de forma online, niños y niñas de toda la isla pudieron participar, e incluso ha habido mayor contacto con la red de Ciudades Amigas de Canarias. González señala que los dos consejos municipales (los de Puerto del Rosario y la Oliva) han estado muy activos durante estos meses.

 

Quart de Poblet: la importancia de escuchar a la infancia

 

Juana y Lorena, de Quart de Poblet

Juana López y Lorena Núñez, de Quart de Poblet

Con la imposición de la cuarentena, en Quart de Poblet (Comunidad Valenciana) se intentó trasladar toda actividad al terreno online, algo que no fue tarea fácil. Lorena Núñez, técnica de dinamización de infancia y adolescencia, cuenta que ellas también se encontraron con dificultades como la brecha digital, la saturación de pantallas y de tareas o la situación de muchos niños pequeños de dependencia de los padres para poder conectarse a los dispositivos (algo que, en tiempos de normalidad, no existe y permite a los niños reunirse con sus compañeros más fácilmente). Un elemento que resultó crucial para abordar estos obstáculos fue la escucha activa a los niños y niñas, y nació una propuesta de generar un espacio en el que poder compartir esas experiencias, un diario colaborativo, que a ellas les sirvió para recolectar sus opiniones y sentimientos.

Tras esa escucha activa, el reto al que se enfrentan ahora es pasar de las palabras a una acción transformadora, y para ello “tenemos que volver a activar los consejos y esas estructuras de participación”, señala Juana López, técnica de infancia, adolescencia, juventud y participación. También el trabajo con centros educativos supone un desafío: “Niños y niñas van a sentirse bastante descolocados en el inicio del curso, debemos sistematizar desde el Área de Infancia la recogida de información y necesidades que ellos nos trasladan, que nos ayuden a trabajar con los centros para resolver esas sensibilidades”, dice. Núñez añade que están invitando a los centros escolares a que trabajen con ellas “para construir espacios que permitan recuperar esta parte relacional, que es la que va a ser tan difícil”.

 

Cómo lograr la participación de todos los niños y niñas

 

El trabajo principal ha sido que la participación llegue a todos y todas. Por un lado, a los chicos y chicas que no forman parte de los consejos, a quienes se ha animado a participar utilizado herramientas como las redes sociales o los buzones de sugerencias, el Forum de Infancia de Quart de Poblet en el que todas las asociaciones que trabajan con infancia están representadas con un niño y una niña, o las comisiones de zona de Fuerteventura. En Carbajosa cuentan con representantes en cada consejo, pero ponen el énfasis en las asambleas: “Cualquier chico o chica que trabaja en el proyecto de participación tiene voz para dar sus ideas. En este caso hemos ampliado, hemos llegado a niños de todas las edades”, señala Cenalmor, quien opina que esta es una oportunidad para visibilizar el consejo.

Por otro lado, se ha hecho un esfuerzo por llegar a los niños y niñas que no cuentan con buena conexión a internet, que tienen que compartir los dispositivos o que no tienen por su corta edad. Los técnicos municipales han buscado alternativas, como el contacto directo por teléfono, el envío de las actas a los niños y niñas que no han podido asistir a las reuniones, etc. “Para los más pequeños es muy difícil resolver la brecha digital”, señala López, para quien la solución pasa por recuperar poco a poco las calles y generar cohesión social.

Los niños, niñas y adolescentes no sólo han tenido ocasión de opinar, sino también interactuar con sus representantes políticos a pesar de la cuarentena. En los tres municipios, las autoridades se han dirigido a niños para explicar la situación y contestar a sus preguntas. En Quart de Poblet, por ejemplo, han mantenido “una comunicación directa a través de propuestas de trabajo de niñas y niños”, cuenta López, y señala su propósito de mantener momentos de contacto, sesión y pleno de infancia con la alcaldesa. En Fuerteventura, las preocupaciones de los niños y niñas fueron trasladadas a los representantes políticos de cada una de las diferentes áreas, y en Carbajosa, además del consejo con el alcalde, los chicos y chicas de Cibercarva pudieron dialogar con él mediante un programa de radio.

 

Y, después de la cuarentena, ¿qué?

 

En unos momentos en los que arranca la desescalada en todas las comunidades y, además, nos encontramos a las puertas del verano, cuando todo se paraliza, el futuro próximo de los consejos es un enigma. Los cuatro especialistas en participación infantil tienen claro que hay que volver a sacar el juego y los consejos a la calle, poco a poco, pero también coinciden en que el uso del espacio virtual con todas sus ventajas seguirá presente. “Creemos que es muy importante combinar actividades virtuales con presenciales”, dice Cenalmor, y González coincide: prevé que en Fuerteventura seguirán las sesiones virtuales a corto plazo, y presenciales con pequeños grupos a medio. A largo plazo, ve viable combinar el formato virtual con el presencial, para potenciar una mayor regularidad de los encuentros insulares.

La vuelta a la calle está llena de interrogantes, pero algo está claro: debe hacerse en condiciones de seguridad física y emocional, como señalan desde Quart de Poblet. “Hay un primer paso, que es informar bien de las condiciones de seguridad para que [los chicos y chicas] se sientan tranquilos cuando vengan a los espacios físicos. Tenemos que ofrecerles ese entorno de protección y ellos tienen que ser parte”, dice López. “Que niñas y niños puedan consensuar las normas del grupo, que sean ellas mismas las que establezcan el funcionamiento, la higiene, etc.”

 

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