“Las políticas urbanas que benefician a la infancia nos benefician a todas y todos»

20/10/2021 | Ciudades inclusivas, Ciudades y niños, Derechos de la Infancia

  • La forma en que las ciudades se planifican y gestionan resulta clave para reducir el calentamiento global y garantizar los derechos de la infancia
  • Celebramos junto a la oficina de ONU-Hábitat en España el seminario “Niños y niñas en el centro de las adaptaciones de sus ciudades ante el cambio climático”, y conocemos ejemplos de iniciativas locales ante este reto

 

El desafío medioambiental es un tema crucial para todos los habitantes de la Tierra, pero especialmente para la infancia. Los niños y niñas necesitan más que nunca contar con ciudades verdes, seguras, saludables y preparadas ante el cambio climático. Pero, ¿cómo pueden vivir en lugares así cuando estos se diseñan sin tener a la infancia y adolescencia en cuenta?

En el marco del Octubre Urbano 2021, que este año se centra en la crisis climática, desde UNICEF España hemos organizado el seminarioNiños y niñas en el centro de las adaptaciones de sus ciudades ante el cambio climático” junto a ONU-Hábitat, un encuentro online celebrado el 20 de octubre. En él se ha hablado del impacto del cambio climático en la infancia, cómo introducir en las políticas locales de infancia el urbanismo o el rol de la participación infantil. Además, hemos conocido ejemplos de acciones implementadas por algunas Ciudades Amigas de la Infancia en España con el fin de mitigar el cambio climático y, a la vez, crear ciudades más amigables para los niños y niñas.

 

La crisis climática: una crisis de derechos de la infancia

 

El recién publicado Índice de Riesgo Climático para la Infancia de UNICEF, que muestra cuántos niños y niñas están expuestos actualmente a peligros, impactos y tensiones climáticas y ambientales en el mundo, arroja un dato muy preocupante: casi todos los niños de la Tierra se enfrentan a por lo menos un riesgo medioambiental, y la mitad de ellos viven en países de riesgo extremadamente alto.

“La crisis climática es una crisis de derechos de infancia, no solo por la especial vulnerabilidad de los niños y niñas frente a perturbaciones como las olas de calor, o la contaminación sino por el tiempo que ellos van a tener que vivir con estos efectos”, dice Paola Bernal, Especialista en políticas locales de infancia de UNICEF España, durante el encuentro.

Si bien se está empezando a hablar del medioambiente como un derecho (con ejemplos como el del Consejo de Derechos Humanos, que acaba de reconocer el derecho a un medioambiente sin riesgos, limpio, saludable y sostenible), Bernal apunta que trabajar en el entorno urbano es muy importante ya que las ciudades son los lugares donde los niños y niñas ejercen sus derechos.

“Ahora mismo, las ciudades no están pensadas para los niños y niñas sino para las personas adultas que van a trabajar, a comprar y se desplazan en coche», añade Bernal. “Las ciudades son un entorno bastante hostil en general para niños y niñas, y eso tiene unos efectos directos sobre su salud».

 

Las ciudades pueden ser parte del problema…

 

La humanidad cada vez es más urbana: en España, por ejemplo, el 80% de la población vive hoy en poblaciones de más de 10.000 habitantes. Las ciudades son, por otro lado, responsables de más del 70% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. ¿Qué sucede con la infancia que vive en ellas?

Mireia Gascón, investigadora de ISGlobal, ha enumerado algunos de esos efectos negativos que los núcleos urbanos con exceso de tráfico pueden tener en la infancia: inseguridad vial, indisciplina vial, dificultad para jugar y entrenar la madurez y autonomía, más riesgo de obesidad y, por supuesto, exposición infantil a la contaminación atmosférica y al ruido, sumado a la creación de islas de calor y falta de espacios verdes urbanos. En general, la contaminación afecta más a los niños y niñas que a los adultos.

En muchas ocasiones, el propio diseño urbano es parte del problema. “Cómo diseñamos las ciudades tiene impacto en nuestro comportamiento y en nuestras emisiones», dice Gascón, y pone un ejemplo: “Si no es seguro ir caminando seguramente iré en coche, pero si tengo un entorno urbano agradable, seguro, que me permite llegar rápidamente a los sitios que necesito, iré en bicicleta».

Muchas de estas debilidades del diseño urbano han quedado patentes tras la pandemia de la COVID-19. Para la investigadora, la solución pasa por sacar el vehículo motorizado de la calle y dar otro uso a ese espacio, aumentando el verde urbano o creando espacios de sociabilización y juegos.

 

… o parte de la solución

Ponentes del webinar webinar «Niños y niñas en el centro de las adaptaciones de sus ciudades ante el cambio climático»

Queda claro que la forma en que las ciudades se planifican, construyen y gestionan resulta clave para reducir las emisiones de carbono y mantener el calentamiento global dentro de los límites establecidos por el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático de 2015. Para Carmen Sánchez-Miranda, Jefa de oficina de ONU-Habitat en España, es necesario que las ciudades presten una especial atención a las necesidades que tienen los grupos vulnerables, como los niños, niñas y adolescentes, e integrarlos de manera participativa.

“Sabemos que la mayor parte de las políticas urbanas que benefician a este colectivo de niños, niñas y adolescentes benefician a todos los ciudadanos y pobladores de entornos urbanos», señala Sánchez-Miranda.

Y pone varios ejemplos: «Temas como la garantía de vivienda asequible (hay más de 1.000 millones de personas que viven en asentamientos informales y no disponen de viviendas dignas, y 350 millones son niños), el transporte público, las oportunidades de trabajo decente cuando llegan a los 18 años… Son asuntos que de alguna manera nos benefician a todos cuando son correctamente planificados y diseñados. Una ciudad que trabaja para y con los niños funciona para todos los ciudadanos».

Precisamente esa es la idea que inspiró la iniciativa Ciudades Amigas de la Infancia, nacida en 1996 durante la conferencia de Hábitat II, partiendo de la idea de que el bienestar de los niños y niñas es el principal indicador de un hábitat saludable, una sociedad democrática y de buen gobierno.

Dentro de esta iniciativa, desde UNICEF España hemos publicado nuestros Cuadernos para la acción local con propuestas para una planificación urbana sostenible y responsable con la infancia, y también el Manual sobre planificación urbana responsable con la infancia. Ambas publicaciones ofrecen pautas para lograr que los niños y niñas puedan desarrollarse y disfrutar de sus derechos allá donde viven, en sus ciudades y comunidades, bajo los enfoques de derechos de infancia, sostenibilidad y resiliencia, equidar urbana y salud.

 

Cuadernos para la acción local: Propuestas para una planificación urbana sostenible y responsable con la infancia

 

Ejemplos locales: combatiendo el desafío medioambiental de la mano de los niños y niñas

 

Muchos municipios ya están manos a la obra: existen numerosos ejemplos de políticas centradas en la infancia cuyo fin es mitigar o prevenir el cambio climático y, al mismo tiempo, mejorar el bienestar de los niños y niñas y permitir que se muevan de una forma más saludable y segura. Conocemos tres ejemplos que han contado con la participación de los niños y niñas:

 

Valladolid

La ciudad ha sido reconocida recientemente por el jurado de los Premios Bikefriendly con el Accésit Sprinter por la Estrategia Valladolid Ciudad Verde. El motivo es la implementación del Plan de Emergencia de la Contaminación en febrero de 2017, así como la Red de Corredores Sostenibles a través de actuaciones técnicas de bajo coste. Iniciativas que impulsan un modelo de ciudad basado en el cuidado del medio ambiente y la movilidad sostenible y centrado en las personas.

En la actualidad se están tomando otras medidas, como peatonalizaciones en distritos reduciendo los carriles de coches, pacificación con zona de bajas emisiones en la zona central, etc.

María Sánchez, Concejala de medio ambiente del Ayuntamiento de Valladolid, destaca la importancia de implicar a la comunidad educativa y de la participación infantil: «La participación se va aprendiendo desde pequeño cuando realmente tienes una respuesta, sea positiva o negativa, pero que sepas que se te tiene en cuenta», dice.

 

Barcelona

Dentro de su planificación urbanística, la ciudad ha decidido que las escuelas, como infraestructura, tengan la misma centralidad y relevancia, por ejemplo, que los hospitales.

Por eso han llevado a cabo, por un lado, el Programa de pacificación de entornos urbanos, dirigido a la comunidad educativa. “Estamos retirando coches, generando entornos de plaza alrededor de las escuelas… Ya llevamos cien pero queremos que sean todas”, cuenta María Truñó, Comisionada de Educación en el Ayuntamiento de Barcelona. Un espacio que se le gana al coche y se quiere utilizar, según explica, para crear espacios de encuentro y socialización.

Por otro lado, dentro de la escuela está el programa Transformamos los espacios escolares: un programa para el re-diseño de patios que incluye “plantar árboles, generar espacios de sombra”, explica la Comisionada; todo ello para avanzar en la idea de “ciudad jugable” y de la mano de los niños y niñas.

 

Rivas Vaciamadrid

En el municipio madrileño han implementado unas Zonas de Bajas Emisiones en los entornos escolares desde el pasado 6 de septiembre, dentro del Plan de Movilidad Escolar Sostenible y Segura. Aunque venían trabajando en la línea de pacificar los entornos escolares desde 2016, cuenta José Luis Alfaro, concejal de educación, infancia y juventud del Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid, este año se tomaron medidas más importantes, con el objetivo de garantizar la salud de la infancia y ganar espacios de socialización en torno a los centros educativos.

«Lo que hagamos necesita la mirada de los niños y niñas», indica Alfaro. «Tenemos un Foro Infantil y Juvenil y cuando vamos a hacer un parque intentamos que participen. Es verdad que te sorprende, por la mirada a favor de la inclusión que tienen. Ellos son agentes de transformación: este parque que estás diseñando desde tu visión de adulto quizá no es lo más óptimo».

A partir de verano se han llevado a cabo en el municipio medidas de corte de tráfico en los entornos escolares, espacios de convivencia y reducción de aparcamientos. “Esta es la primera fase de actuaciones. Las siguientes son ganar esos espacios de manera definitiva y generar espacios de juego”, dice Alfaro.

 

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