Barrios urbanos marginales: 5 recomendaciones para transformarlos

22/07/2021 | Ciudades inclusivas, Ciudades y niños, Destacada, Previas, Urbanismo

Barrios urbanos marginales

Fotografía: Taylor Brandon / Unsplash

 

  • En todo el mundo, 1.000 millones de personas viven en asentamientos o barrios urbanos marginales, y llegarán a 3.000 para 2030
  • Urge tomar medidas para proteger los derechos de los niños y niñas que viven en estas zonas urbanas desfavorecidas

 

“Cuando pensamos en la pobreza, la imagen que tradicionalmente viene a la mente es la de un niño en una aldea rural. Hoy en día, un número creciente de niños que viven en asentamientos y barrios marginales están entre los más desfavorecidos y vulnerables del mundo, privados de los servicios más básicos y sin derecho a prosperar”.

Estas palabras las decía en 2012 Anthony Lake, Director Ejecutivo de UNICEF, con motivo de la presentación del informe Estado Mundial de la Infancia 2012: Los niños en un mundo urbano: una publicación que demostraba que en todo el mundo los niños y niñas de las zonas más pobres de las ciudades sufrían una mayor tasa de mortalidad infantil, enfermedades y desigualdades en el acceso a los servicios básicos.

Casi una década después, cuando cada vez más personas viven en ciudades, 1.000 millones de personas viven en estos barrios marginales y superpoblados, y se alojan en viviendas inadecuadas. Este número está aumentando rápidamente y se calcula que 3.000 millones de personas vivirán en barrios marginales para 2030. Urge tomar medidas para proteger los derechos de los niños y niñas que viven en estas zonas desfavorecidas de las ciudades y garantizar su derecho a la vivienda y los servicios básicos.

 

Desigualdades con dimensión territorial

 

La probabilidad de un niño o niña de sufrir riesgo de pobreza y exclusión está muy ligada a aspectos como su situación socio-económica y, también, la ciudad y el vecindario en el que vive. La pobreza infantil tiene una fuerte dimensión territorial: aunque las ciudades permiten a miles de niños y niñas tener acceso a escuelas, clínicas y áreas de juego, también hacen a las familias enfrentar desafíos urbanos específicos, como un coste de vida más elevado, falta de vivienda asequible y de lugares de cuidado infantil, etc.

En las ciudades se producen, de hecho, algunas de las mayores desigualdades en áreas como la salud, la educación y el acceso a oportunidades.

La lucha contra la pobreza infantil debe tener un enfoque local

El estudio de Eurocities Fighting child poverty in European cities, Lessons from cities for the EU Child Guarantee demostró que dentro de las ciudades hay fuertes desigualdades: casi todas las ciudades encuestadas para el estudio señalan que en algunos de sus distritos urbanos la pobreza infantil es considerablemente más alta que el promedio de la ciudad, y en la mayoría existen grandes disparidades entre sus distritos o vecindarios.

Un barrio con infraviviendas, según la definición de UNICEF, es aquel área urbana con una o más de las siguientes características: 1) pobre calidad estructural de la vivienda; 2) hacinamiento; 3) acceso inadecuado al agua; 4) acceso inadecuado al saneamiento y a otras infraestructuras; y 5) estado residencial inseguro.

Es imprescindible contar con un enfoque de equidad en el que se dé prioridad a los niños y niñas más desfavorecidos; por eso, desde UNICEF España instamos a poner a la infancia en el centro de los procesos de planificación urbana.

 

Poner la desigualdad y la pobreza urbana como prioridad

 

El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (PSUP, por sus siglas en inglés) aborda las condiciones de vida de miles de barrios marginales y asentamientos informales en todo el mundo, trabajando en estrecha cooperación con las comunidades sobre la base de la asociación. En el último año ha trabajado en la prevención de la pandemia de COVID-19 en estos barrios y asentamientos informales, buscandofomentar la participación e iniciativa de sus habitantes de forma que tengan voz y voto sobre cómo quieren vivir en el futuro y desempeñar un papel decisivo en el desarrollo de sus comunidades.

El proyecto tiene en mente el 11 Objetivo de Desarrollo Sostenible, en concreto su meta número 1:

«De aquí a 2030, asegurar el acceso de todas las personas a viviendas y servicios básicos adecuados, seguros y asequibles y mejorar los barrios marginales»

Para Maimunah Mohd Sharif, Directora ejecutiva del PSUP, el mayor desafío que tenemos por delante es la urbanización sostenible e inclusiva: “La pobreza urbana debe estar en el centro de nuestra agenda política”, dice en un evento online sobre la década de acciones del programa celebrado a principios de julio. “Necesitamos poner los barrios marginales y los asentamientos informales en el mapa, enfrentar las realidades y proyectar el crecimiento futuro a nivel nacional y local”.

“El derecho a una vivienda adecuada es un pilar importante para anclar nuestro mandato. Debemos proporcionar servicios básicos, seguridad de tenencia, protección social, compromiso político, empleo y vivienda digna para todos”, añade Sharif.

Además, ha aclarado que se necesitan mejoras y transformaciones en estos barrios para romper el círculo de la pobreza, poniendo a las personas que viven en ellos a la cabeza: «El Covid-19 ha demostrado el poder transformador de las comunidades», dice. “Si invertimos en las personas, las generaciones futuras estarán mejor equipadas para integrarse en la sociedad urbana y los habitantes estarán equipados para evaluar mejores instalaciones de vivienda en el futuro”. Para ello, ha destacado la importancia de buscar soluciones ambientalmente sostenibles y proteger a los más vulnerables de los impactos del cambio climático.

 

Dos ejemplos de buenas prácticas del proyecto PSUP

  • Agua potable en Kenia. En Mtwapa, una ciudad en la costa de Kenia, 7.000 hogares se beneficiaron de un proyecto piloto de mejoramiento de barrios marginales de PSUP implementado en 2014. Se proporcionó agua potable, se construyeron alcantarillas y se organizó la eliminación de desechos. Actualmente se está planificando una red de carreteras.
  • Pavimento en Ghana. En Accra, la zona del casco antiguo ha sido mejorada por PSUP desde 2008. En los dos asentamientos históricos de James Town y Ussher Town ahora hay calles pavimentadas y sistemas de alcantarillado en casi todas partes. Hay baños públicos y privados, así como un sistema de eliminación de desechos municipales conectado al sistema público de recolección de basura.

 

5 recomendaciones clave de ONU-Hábitat:

 

La Directora ejecutiva del PSUP ha aportado cinco recomendaciones para la transformación de barrios urbanos marginales desde un enfoque de urbanización sostenible e inclusiva:

  1. La pobreza urbana debe estar en el centro de nuestra agenda política. Todas nuestras acciones deben relacionarse con las necesidades de los más vulnerables y debemos incorporar la mejora y la prevención de asentamientos informales en la planificación, la acción, el diseño, la inversión y el anclaje en políticas y estrategias. De lo contratio, no lograremos una transformación sostenible en nuestras ciudades.
  2. Se necesitan mejoras y transformaciones de los barrios marginales para romper el círculo de la pobreza. Si invertimos en las personas, las generaciones futuras estarán mejor equipadas para integrarse en la sociedad urbana y los habitantes estarán equipados para evaluar mejores instalaciones de vivienda en el futuro.
  3. La prevención de los barrios marginales debe incluir viviendas alternativas, una mejor gobernanza y gestión urbanas, especialmente en las ciudades y pueblos secundarios. Los gobiernos deben planificar de manera proactiva e integrar el crecimiento en sus acciones hoy. Debemos trabajar en estrecha colaboración con las comunidades y los socios, especialmente en las ciudades más pequeñas.
  4. Necesitamos comunidades con liderazgo para crear puestos de trabajo, especialmente para los jóvenes y las mujeres, y ampliar las innovaciones. El Covid-19 ha demostrado el poder transformador de las comunidades. Necesitamos fortalecer la inclusión poniendo a las comunidades a la cabeza. Necesitamos incorporar la transformación local en una gobernanza inclusiva y crear sistemas que permitan ampliar las innovaciones para minimizar los costos de transacción y satisfacer las necesidades. Las mujeres y los jóvenes deben empoderarse y conectarse a las oportunidades laborales que ofrecen la mejora y la prevención de los barrios marginales.
  5. Necesitamos considerar el planeta y generar soluciones verdes. Necesitamos diseñar soluciones que sean ambientalmente sostenibles, utilizar materiales de construcción locales y proteger a los más vulnerables del impacto del cambio climático. La mejora de los barrios marginales, si está bien diseñada, puede contribuir a reducir la contaminación y los impactos ambientales negativos para la urbanización.

 

Recursos:

 

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