Avilés: creando espacios de participación infantil y juvenil

¿Cómo facilita un gobierno local la participación de sus niños, niñas y jóvenes? Uno de los elementos clave para que estos puedan expresarse, aportar ideas y tomar decisiones trascendentales para su municipio es el Consejo de Participación Infantil. Viajamos a Avilés, en Asturias, para conocer cómo funcionan estos espacios. 

En Avilés destacan dos figuras en su panorama de participación infantil: el Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia y el Grupo de Participación Juvenil (JPG). Sin embargo, el origen de estos órganos participativos en el municipio viene de atrás: el consejo de infancia en Avilés arrancó de una manera más informal en el año 2006, de mano de los servicios sociales que trabajaban con infancia y ofertando a los centros educativos talleres de participación infantil. Ese fue el origen de todo, nos cuenta María García González, del Programa Infancia, Adolescencia y Juventud del Ayuntamiento de Avilés: “Se empezó con un grupo pequeño, de alguna manera a ciegas, porque los referentes estaban afuera de Asturias, en Madrid…”, relata. “De ahí a hoy fue un crecimiento bastante exponencial, siempre manteniendo unos criterios de los que intentamos no salirnos”.

En 2010, el Pleno del Ayuntamiento de Avilés aprobó el Reglamento del Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia, y desde entonces se puso en marcha el I Consejo Municipal de la Infancia y Adolescencia. Se trata de un órgano consultivo y de participación de la Infancia y Adolescencia de Avilés en los asuntos públicos, que desarrolla numerosas actividades y realizado diversas propuestas al Ayuntamiento. Está formado por 15-50 representantes, tiene su reglamento de participación y es para García González “el marco en el que nos movemos”. Su objetivo ha sido generar una dinámica de participación, debate y propuestas en torno a los temas más importantes del municipio.

¿Qué medios se destinan a este espacio? En el área de Juventud dedica una partida específica del presupuesto municipal para fomentar la participación infantil y juvenil, y además existe una partida para  diversos gastos. “Todo el presupuesto de juventud se destina a actividades de participación que tienen que ver con el consejo de infancia”, explica la técnica.

 

Formación de los Consejos

 

En todo consejo hay una presidencia, explica García González, y en el caso del Consejo de Infancia, ésta recae en la alcaldesa pero también existe también una presidencia infantil, además de otros actores: los vocales, una secretaria, funcionaria municipal y un secretario infantil.

Los representantes del Consejo de Infancia y Adolescencia son elegidos en los centros educativos por los propios compañeros y compañeras. “No pueden los niños o niñas venir a título individual sino que siempre vienen en representación de su centro educativo”, dice García González.

Desde el Ayuntamiento se oferta a todos los centros públicos y privados de primaria y de la ESO (los vocales de edades comprendidas entre 8 y 16 años) talleres de participación infantil. “Es fundamental que el tutor (profesor) se crea el proyecto porque cuando los niños vienen a las reuniones del consejo y llevan propuestas han de tener en sus centros un espacio donde puedan trasladar todo lo que se vio en los grupos”, opina García González. 

Logo del Consejo de Infancia y Adolescencia de Avilés

En cuanto a la apuesta de que haya igualdad de oportunidades, una forma de conseguirlo ha sido desplazarse para facilitar la participación de todos los niños y niñas de Avilés. “Cuando llevábamos acciones concretas a los barrios vimos que la respuesta era mayor”, dice García González. Avilés, explica, tiene cuatro grandes zonas y cada mes dedican una semana a una de ellas hasta cubrir las cuatro. “Cubrimos todo el territorio facilitando a niños la participación en el consejo, porque si estás en tu barrio nadie tiene que llevarte ni acercarte”, dice.

Este año la gran apuesta para reforzar esa cercanía ha sido aproximar la participación a los barrios: “Este curso en vez de hacer todas las reuniones en el servicio de juventud vamos a acercarnos más en los barrios, porque hay niños que quieren venir pero no es fácil”, dice García González: “Depende de la motivación de los padres, que les den dinero para el autobús…” 

Por otro lado, también es importante que exista diversidad de los miembros de los consejos. ¿Cómo solucionan el problema de la infancia en riesgo de exclusión, la infancia con discapacidad o aquella que de manera natural no acudiría a las reuniones del Consejo? García González pone tres ejemplos:

  • Acercarse a colegios con mayor presencia de población de etnia gitana. “Vamos igual a los talleres de participación infantil, porque aunque hay interés de los niños y niñas en ir, no los acompañan. Una vez al mes como el resto se les visita”.
  • Acercarse a colegios de educación especial: en este caso, a veces los alumnos y alumnas “no se sienten cómodos porque el ritmo del grupo es un ritmo más rápido, hay barullo. Lo que hacemos es ir nosotros allí cuando queremos trabajar un tema concreto, conocer opiniones, propuestas”.
  • Acercarse a centros de acogida de niños, niñas y adolescentes no acompañados gestionados por el Principado: “Cuando están en su entorno se muestran capaces de proponer, tienen más confianza que cuando están en un entorno que entiende mal la problemática por la que ellos pasan”.

En cuanto a los jóvenes que cumplen 18 años y salen del Consejo de Infancia, ¿siguen conectados de alguna manera con estos espacios? García González habla del Grupo de Participación Juvenil (JPG), los “veteranos”: “Son los que ayudan a hacer de motor y van incorporándose a otros programas pero ya no infantiles sino juveniles”, dice. “El transvase natural es que pasas por el Consejo de Infancia, una vez en el instituto si quieres continúas, y luego cuando acaba el Consejo, participas en otros proyectos de juventud enfocados en tu interés”.

 

Cuándo y dónde se reúnen los niños y niñas de los Consejos

 

Para las reuniones cuentan con un plenario y con comisiones del consejo (grupos de trabajo).

Plenario

El plenario suele tener alrededor de dos sesiones al año. “Las hacemos coincidir con inicio y final de curso, para recoger si hay alguna demanda por parte del Ayuntamiento, qué es lo que tienen pensado realizar en el curso escolar y evaluar lo que se hizo en el curso”, dice García González. “Funcionamos siempre por cursos escolares”. Cada curso escolar cuentan con entre 90 y 100 niños y niñas de 7 a 17 años.

El pleno se lleva a cabo en el Ayuntamiento (“es más formal”) mientras que “la otra parte que tiene que ver con el consejos los hacemos fuera del Ayuntamiento”, explica.

Cuando hay plenario asisten con voz pero sin voto representantes de todos los grupos políticos con representación municipal, para escuchar lo que se trabaja en el Consejo de Infancia. 

Comisiones del consejo

Las reuniones se hacen “por comisiones o grupos de trabajo”, dice la técnica. Por las tardes se reúnen en una sala grande de las oficinas de Juventud; los jueves se reúnen los grupos de primaria y los jueves los de secundaria. “Los dividimos por edades porque las necesidades son distintas. Dedicamos dos días porque tienen muchas actividades extraescolares”. Los encuentros se llevan a cabo: 

  • 1ª semana de cada mes: Grupo de Primaria.
  • 2ª semana de cada mes: Grupo de 1º y 2º de ESO.
  • 3ª semana de cada mes: Grupo de 3º y 4º de ESO.
  • 4ª semana de cada mes: Grupo JPG (Grupo de Participación Juvenil).

Los “Glayus”: el elemento dinamizador

La Asociación “los Glayus” es una entidad cuya función es dinamizar, formada por especialistas en participación infantil. Para García González es positivo que haya una entidad que se dedique exclusivamente a eso, ya que los funcionarios pueden verse saturados de trabajo. Por ejemplo, a la comisión técnica de apoyo asiste el coordinador de “los Glayus”, ya que las reuniones se hacen en horario de mañana, y es “el canal de transmisión”, explica la técnica. 

 

Papel en la creación de los planes de infancia

 

El Consejo Municipal de Infancia y Adolescencia ha sido el marco de referencia para el desarrollo de los Planes de Infancia de Avilés, que recogen medidas en cuatro áreas: Urbanismo y Medio Ambiente; Educación y Familia; Salud y Deporte y Cultura y Ocio.

En el año 2006 se aprobaba el I Plan Integral Municipal de Infancia y Adolescencia de la ciudad, en el que participaron técnicos de distintos servicios municipales (Servicios Sociales, Juventud, Deportes, Educación, Salud…), administraciones y entidades que trabajaban con la infancia de varios municipios, pero no tanto los niños y niñas. “Cuando se evaluó el primer plan ya se tuvo en cuenta un poco la opinión de la infancia”, cuenta García González; sin embargo, “cuando nos dimos cuenta de que sonaban un poco a chino las medidas, el lenguaje… decidimos lanzarnos a la aventura a ver qué pasaba si eran ellos mismos los que elaboraban su plan de infancia”.

Asegura que la experiencia fue positiva “en cuanto al proceso más que al resultado”: Se recogieron medidas propuestas por los niños, y aunque no cubrió todo el abanico de las necesidades de la infancia “se hizo algo importante: se sacó la participación infantil de servicios sociales y se colocó en juventud, donde está el resto de la participación juvenil. Salir del paraguas de los servicios sociales, nos dio otra perspectiva. Se normalizó la participación infantil”.

En cuanto al II Plan de Infancia de Avilés, aprobado en 2014 y que duró hasta 2016, fue elaborado por jóvenes participantes en el Consejo de Infancia y Adolescencia de la ciudad. Las 31 medidas que incluye fueron elaboradas por los propios niños y niñas a partir 850 encuestas realizadas a sus compañeros de colegio e instituto, y a partir de reuniones con técnicos y expertos en diversas áreas, durante más de año y medio.

Para la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, el hecho de que el II Plan fuera desarrollado por niños, niñas y adolescentes apoyándose en los técnicos y no a la inversa supuso “un hito a nivel estatal y una demostración de su condición de ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho y no un “proyecto” de ciudadano/a participativo futuro”.

Por último, según García González, el III Plan de Infancia y Adolescencia de Avilés, que contiene 30 medidas y da continuidad a las propuestas del anterior Plan, “representa la culminación del proyecto participativo antes mencionado y viene a consolidar la incorporación de las niñas, niños y adolescentes en la agenda política local”. 

 

Avilés fue nombrada Ciudad Amiga de la Infancia en el año 2010, renovando este reconocimiento de forma consecutiva en 2014 y 2018. En 2018 fue la anfitriona del I Encuentro Europeo de Consejos de Participación Infantil y Adolescente