- Ambas entidades unirán su experiencia para expandir el modelo Infancia sin violencias y consolidar estrategias para crear entornos seguros para la infancia
La prevención y la detección temprana de la violencia pueden marcar una diferencia decisiva en la vida de un niño o una niña. Así lo recuerda Lara Contreras, directora de Incidencia, Programas y Alianzas de UNICEF España, quien destaca la importancia de la LOPIVI como marco clave: “Esta ley define lo que es la violencia contra la infancia y, además, abre un ámbito que hasta ahora se había trabajado poco: el enfoque preventivo. Este enfoque resulta especialmente importante a nivel de las entidades locales”, explica.
Tres años después de la entrada en vigor de la LOPIVI, todavía hay retos en la aplicación práctica de esta perspectiva preventiva
Sin embargo, tres años después de la entrada en vigor de la LOPIVI, todavía existen retos importantes en la aplicación práctica de esta perspectiva preventiva. Muchas entidades sociales siguen encontrando dificultades a la hora de implementarla. “Muchas detectáis que no conocéis suficientemente la ley o sus implicaciones, que hay falta de presupuesto, que la prioridad se centra en los casos más graves o que no se trabaja tanto en la prevención como en la respuesta”, señala Contreras.
Para hacer frente a estas limitaciones, entre 2022 y 2024, UNICEF España, junto con diez municipios de tres comunidades autónomas, diseñó un modelo de prevención de la violencia a implementar a nivel local: Infancia sin Violencias. Los resultados de este proyecto, junto con los de casi veinte iniciativas piloto adicionales, forman parte actualmente de la cartera de innovación social del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.
Hoy, damos un nuevo paso adelante: UNICEF España y EDUCO han iniciado una colaboración con el objetivo de reforzar la prevención de la violencia contra la infancia en el ámbito local. Esta alianza busca ampliar el alcance del modelo y consolidar estrategias que permitan avanzar hacia entornos más seguros para la infancia.
Nuestro modelo: prevención, participación y eficiencia económica
El modelo Infancia sin Violencias se elaboró desde un enfoque participativo, incorporando la voz de niños, niñas y adolescentes, así como una perspectiva de género y comunitaria. Durante tres años, desde UNICEF España lo desarrollamos en colaboración con los municipios participantes y con la propia infancia.
Según explica Paola Bernal, especialista en políticas locales de infancia de UNICEF España, el modelo aborda la prevención de la violencia a través de dos grandes ejes: la prevención primaria, que incluye acciones de sensibilización y formación dirigidas a todas las personas que interactúan con niños y niñas; y la prevención secundaria, a través de la que se aborda la detección precoz de situaciones de riesgo, y la atención temprana de casos leves y moderados.
“El modelo supone un ahorro en recursos públicos: se trabaja en prevención”
Además, Bernal subraya que el análisis coste-beneficio realizado durante la implementación del modelo demuestra que invertir en prevención no solo responde a una cuestión de cumplimiento de marco normativo y de derechos de infancia, sino también a una lógica de eficiencia en el uso de los recursos públicos. “Supone un ahorro en recursos públicos. Se trabaja en prevención y ese ahorro repercute especialmente en las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias en el sistema de protección”, afirma.
En cuanto a la sostenibilidad, aunque el proyecto tuvo una duración limitada, muchos municipios continúan aplicando sus principios y herramientas. Así lo destaca Sílvia Casanovas, responsable de políticas locales de infancia y participación de UNICEF España, quien insiste en que la clave está en integrar la prevención en las políticas locales y en situar a la infancia en el centro de todas las decisiones.
Educo y la metodología PROTEGEmos
La colaboración entre UNICEF España y Educo supone una oportunidad para ampliar el impacto del modelo. Mientras UNICEF aporta el modelo, es Educo quien contribuirá con su experiencia en el acompañamiento técnico a nivel local. Durante los últimos ocho años, esta organización ha trabajado con más de 450 entidades (incluyendo centros educativos, organizaciones sociales y administraciones públicas) promoviendo una cultura de protección basada en la prevención y la innovación social, como explica Víctor Ruibal Riesgo, responsable de Transformación Social en Educo.
“Trabajamos con una mirada preventiva y utilizando metodologías de innovación social, especialmente herramientas como Kanjo, que ya se emplearon en el proyecto que dio origen a este modelo”, añade.
Uno de los enfoques más destacados de Educo es la metodología PROTEGEmos, orientada a crear entornos seguros y de buen trato. Según Elisenda González, especialista en protección infantil y adolescente de Educo, esta herramienta combina formación, participación y desarrollo de protocolos, lo que permite a las organizaciones identificar riesgos y establecer medidas concretas para prevenir la violencia. Además, pone el acento en la corresponsabilidad, promoviendo la idea de que toda la comunidad tiene un papel en la protección de la infancia.
El último informe de Educo revela que uno de cada seis niños, niñas y adolescentes será víctima de violencia sexual antes de cumplir los 18 años
“Como sociedad tenemos un problema muy grave, que es la violencia contra la infancia. Las cifras son alarmantes y siguen creciendo. No podemos asegurar si esto se debe a un aumento real de los casos o a una mayor conciencia, pero sí sabemos que los datos disponibles son solo la punta del iceberg”, advierte González. El último informe de Educo revela que uno de cada seis niños, niñas y adolescentes será víctima de violencia sexual antes de cumplir los 18 años.
Un ejemplo práctico
Para conocer cómo trabaja Educo, presentan un ejemplo: su colaboración con el Ayuntamiento de Barcelona para promover entornos seguros en equipamientos infantiles. González explica cómo fue el proceso participativo: “Organizamos sesiones formativas y de co-construcción con los distintos agentes implicados, desde organizaciones y empresas hasta personal técnico de los distritos. Después, sistematizamos toda la información y desarrollamos la guía y las herramientas”.

Uno de los materiales elaborados por Educo en su proyecto con el Ayuntamiento de Barcelona
Entre dichas herramientas se incluye un compromiso institucional, un código de conducta o de buen trato, un mapa de riesgos y protocolos de actuación. También, indicadores para el delegado de protección: “Esto no estaba previsto, pero nos dimos cuenta en las sesiones que hay muy que había muy poco conocimiento de esta figura del delegado de protección y decidimos también incluir que estés como más informativo esta herramienta, pero también nos pareció, pues, como importante, de incluirla”.
Este tipo de iniciativas pone de manifiesto la importancia de dotar a los profesionales de herramientas claras y de generar espacios de apoyo. “Es importante que los profesionales no se sientan solos, tener esta visión de que todos y todas formamos parte de esta comunidad protectora”, apunta Casanovas.
Paracuellos del Jarama: la importancia del compromiso político
En Paracuellos de Jarama (Madrid), el segundo municipio más joven de Madrid, “la infancia ha adquirido un protagonismo muy importante y en este nuevo modelo de ciudad en el que estamos inmersos”, según su alcalde Jesús Muñoz. De hecho, ya venían de desarrollar un proyecto de participación infantil antes de decidir participar en el proyecto Infancia sin violencias.
“La prevención y la protección de la infancia forman parte del trabajo estructural de los servicios sociales municipales. No es una iniciativa puntual, sino un proyecto integrado dentro del Ayuntamiento”, señala. Este enfoque ha permitido avanzar en la construcción de un sistema local de protección basado en la coordinación entre los distintos agentes que trabajan con niños, niñas y adolescentes. El modelo se apoya en dos pilares fundamentales: el liderazgo institucional y el trabajo profesional especializado, lo que garantiza la continuidad de las políticas más allá de cambios políticos o proyectos puntuales.
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Una de las herramientas clave ha sido la creación de una mesa de trabajo que reúne a todos los agentes implicados, incluyendo a los propios niños, niñas y adolescentes. “Nos permite mejorar la coordinación entre todos los actores locales, además de generar un espacio de sensibilización y formación, para técnicos y asociaciones, pero también para responsables políticos municipales”. Además, permite incorporar la voz de la infancia en la toma de decisiones, promoviendo su participación activa.
“Nuestra experiencia demuestra que, cuando existe liderazgo institucional, profesionales comprometidos y una comunidad implicada, los municipios pueden convertirse en espacios protectores para la infancia”
En la práctica, Muñoz explica que este trabajo se ha traducido en la elaboración de protocolos específicos en ámbitos como el deporte, la detección del maltrato o la promoción de la salud mental. También se han desarrollado campañas de sensibilización y talleres preventivos que ayudan a los propios menores a identificar riesgos y pedir ayuda.
“Nuestra experiencia demuestra que, cuando existe liderazgo institucional, profesionales comprometidos y una comunidad implicada, los municipios pueden convertirse en espacios realmente protectores para la infancia”, concluye.




