La situación de confinamiento debido al estado de alarma por la pandemia ha trastocado las rutinas de la infancia y adolescencia, limitando sus derechos al juego y al ocio y poniendo en evidencia desigualdades ya existentes como la pobreza infantil o la brecha digital. Ahora, la etapa de desescalada viene de la mano de muchos interrogantes.

Resulta imprescindible una coordinación de todas las administraciones públicas para velar, por un lado, para que se cumplan las condiciones sanitarias y, por otro, para garantizar los derechos de la infancia y la adolescencia y su desarrollo pleno sin que nadie quede atrás. Desde UNICEF España, a través de la iniciativa Ciudades Amigas de la Infancia, ofrecemos un abanico de medidas que permitan a los gobiernos autonómicos y locales ofrecer entornos protectores de cuidado y recreación que promueven el pleno desarrollo en un contexto de pandemia del COVID-19.

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