“No queremos que se nos oiga, ¡queremos que se nos escuche!”, sentencia un niño rodeado de 200 niños, niñas y adolescentes de toda España. Todos aplauden, todos comparten la profunda reivindicación que esconde esa frase.

El derecho a participar y a ser escuchados.

Durante dos intensos días en Santander, los 200 niños representantes de los Consejos de Participación de 49 localidades españolas, han debatido sobre sus necesidades y han arrojado las que consideran que podrían ser posibles soluciones. El Cuarto Encuentro Estatal de Consejos de Participación Infantil y Adolescente cierra su cuarta edición con un Manifiesto de Santander que recoge más de 40 propuestas directamente destinadas a los políticos y que hablan de educación, de igualdad, de protección y de sanidad.

Propuestas que muestran también su compromiso con la infancia de otros países, como los niños migrantes y refugiados.¨Los años siguen pasando y la situación incluso va a peor, por ello los gobiernos deben empezar a implementar acciones, dar ayudas y abrir las fronteras que hemos cerrado¨, exige Celia, de 16 años.

Son muchas las ideas lanzadas por los niños sobre protección, no cuando el mal está ya hecho, sino cuando todavía es posible prevenirlo. “Nos preocupa mucho el tema del acoso escolar, por ejemplo. Creemos que es un tema que se debe hablar a los niños desde pequeñitos y en todos los entornos, no sólo en el colegio, también en el hogar, o en el centro de salud”, explica Edita, de 16 años. Los niños ven en la familia una importante fuente para sentirse protegidos y por eso reivindican más medidas de conciliación familiar, pero apuntan también que, en los casos en los que la familia no está presente, la respuesta está en la sociedad, en los amigos, médicos o profesores.

A través de muchas dinámicas y divididos en grupos temáticos, los niños compartieron con los demás el trabajo que ya habían hecho durante meses desde los Consejos de sus propias localidades. Se debatieron mucho las formulas para lograr una educación de calidad y accesible para todos. Los jóvenes representantes piden, por ejemplo, que los profesores estén mejor preparados y especializados en las materias que imparten, y que el sistema educativo priorice la práctica frente a la teoría, “queremos hacer más proyectos prácticos y no tener que traer trabajos de 13 páginas”, explica Luis, de 12 años. Teo, de 12 años, manifestó su pesar por la actual carga académica, ¨los niños necesitamos más tiempo de ocio¨.

Escuchando y proponiendo, los niños y las niñas hablaron sobre igualdad como una cuestión transversal que debe estar presente en diferentes ámbitos, como el deporte o la educación. Sus propuestas hablan de medidas que incluyan más ayudas sociales para las personas con dificultades económicas y de campañas educativas que incidan en el mensaje de que todos los niños y niñas son iguales ante la ley, y deben gozar de los mismos derechos.

Hablaron también del derecho al bienestar y salud, porque los niños quieren más hospitales  en sus pueblos y que el acceso a ellos sea igual y libre para todos, aquí y en todo el mundo. Les preocupa el consumo de alcohol y drogas y consideran que la regulación debe ser más estricta con la venta.

Han sido dos intensos días en los que el Palacio de la Magdalena de Santander se ha llenado de propuestas lanzadas desde esa altura desde la que los niños analizan la realidad de su entorno y que muchas veces, los adultos se empeñan en pasar por alto.

¿Quieres conocer sus propuestas? Aquí tienes su manifiesto.

 Más información

  • Esta es una iniciativa organizada cada dos años por la Plataforma de Infancia y UNICEF Comité Español, en esta ocasión el anfitrión ha sido el  el Ayuntamiento de Santander,
  • Visita la web del evento.
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