Existe una afirmación que en el caso de la infancia es todavía más real y más inquietante: a mayor desigualdad, menos derechos.

Bajo esta afirmación Unicef lanza hoy el informe Equidad para los niños: el caso de España, en el que analiza la relevancia del problema de la desigualdad en el bienestar infantil en España y en los países más ricos, y las oportunidades que ofrece la nueva Agenda Internacional en cuatro ámbitos fundamentales: el ingreso, la educación, la salud y la satisfacción vital.

Desde CAI hemos querido preguntarnos qué pueden hacer los municipios para reducir la desigualdad infantil, teniendo en cuenta la oportunidad que supone ese ámbito de proximidad, tanto para percibir las realidad de los niños y niñas como para mejorarla.

Las competencias de los ayuntamientos y las instituciones locales abarcan aspectos tan importantes como el acceso a la educación y al bienestar subjetivo, como el ocio y tiempo libreo, la participación en su entorno, etc. Compartimos las propuestas de tres localidades, con distintas realidades, distintas capacidades y un mismo objetivo: reducir las barreras que impiden a los niños y niñas disfrutar de sus derechos en condiciones de equidad.

La exclusión de más de 400 fármacos de la financiación pública, la subida del precio de los medicamentos y el incremento del número de familias que no pueden hacer frente a tratamientos o a la compra de productos, motivó al Ayuntamiento de Villanueva de la Serena, en la provincia de Badajoz, a crear un un fondo específico para gastos farmacéuticos y ortoprotésicos. Durante los últimos tres años se ha incrementado la cantidad de alimentos que reciben las familias en situaciones más comprometidas por parte del banco de alimentos y que ayudan a cubrir las necesidades especiales de niños de hasta 12 años; además, se está ofreciendo un lote adicional infantil que incluye papilla, pañales, zumos, etc,adaptando los productos a la edad de los menores y conseguir así completar su alimentación. Desde el Ayuntamiento se han implementado así mismo una amplia variedad de medidas para garantizar un acceso equitativo a la educación, muchas de las cuales llevaban tiempo en marcha pero que han ido adaptándose al recrudecimiento de la crisis económica entre las familias. Además de las ayudas en material escolar y libros de Educación Infantil, Primaria y ESO, se conceden más de 200 becas. Con los programas de refuerzo escolar para niños con dificultades, se busca apoyarles en los deberes diarios así como favorecer la integración social de niños de distintas nacionalidades y con los comedores de verano se busca, no solo cubrir las necesidades alimenticias de los menores sino ofrecerles actividades educativas y lúdicas.

Daganzo es una población de la Comunidad de Madrid de algo más de 10.000 habitantes, donde cerca del 21% es población infantil. Durante este curso escolar se ha creado una mesa de infancia para conocer la realidad de los niños y niñas del municipio desde los distintos agentes sociales y poder realizar intervenciones coordinadas con especial hincapié en los niños en riesgo de exclusión social o en posible conflicto social. En base a ese análisis, desde el Ayuntamiento se han incrementado las becas comedor, las becas de campamento así como las actividades de logopedia y apoyo escolar. También se están implementando programas de juego para niños entre 7 y 16 años que buscan la relación entre iguales, la creación de espacios de ocio alternativo y la mejora en la resolución de conflictos. Con este mismo objetivo, desde hace unos años se están consolidando los talleres de buenos tratos y relaciones positivas frente a una demanda de los centros escolares de buscar soluciones a determinados climas de conflicto entre los alumnos.

Resulta especialmente reseñable la oportunidad que ofrecen los contextos más próximos a los niños y las niñas para detectar posibles deficiencias en su vida diaria. En algunos centros escolares del municipio de Azuqueca de Henares se decidió investigar las causas que llevaban a muchos alumnos a no atender o incluso dormirse en clase. Después de comprobar que la falta de recursos económicos motivaba que esos alumnos no pudiesen desayunar, se puso en marcha un programa de desayunos y almuerzos saludables desde los propios centros escolares que se extiende a los periodos vacacionales con los campamentos urbanos, donde además de acceder a una alimentación saludable pueden disfrutar de actividades de ocio y tiempo libre. Así mismo, el empeoramiento de la situación económica de muchas familias del municipio estaba impidiendo que muchos niños accedieran a un apoyo extra en su educación. Para paliar esta realidad, desde los servicios sociales y desde los centros educativos, los menores con especiales dificultades en el estudio han sido derivados al programa de refuerzo escolar.

Iniciativas, programas, actividades que se hacen imprescindibles y que cobran una importancia vital en tiempos de crisis como el actual. No debemos olvidar que hacer frente a las desigualdades no es una opción sino una necesidad moral y práctica.

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