Vista panorámica de Shanghái, China. © Julius Mwelu/UN-Habitat

Vista panorámica de Shanghái, China. © Julius Mwelu/UN-Habitat

Cada mañana 1.700 millones de personas se despiertan en el mundo con algo en común: viven rodeados por más de un millón de seres humanos en alguna de las 512 grandes ciudades que están urbanizando el planeta a marchas forzadas. Otros 2.000 millones habitan núcleos urbanos más pequeños y sólo el 45% de la población mundial sigue viviendo en el campo, por primera vez en minoría frente a la urbe, una cifra que seguirá menguando en las próximas décadas. En 2050 se espera que la demografía de las ciudades se estire hasta acoger a más de 6.000 millones de personas, casi el doble que en la actualidad.

Toda esta creciente aglomeración de personas y recursos en los núcleos urbanos genera una gran energía transformadora que los líderes mundiales aspiran a convertir en motor de propulsión del desarrollo y la prosperidad. Para lograrlo, las grandes urbes piden cada vez mayor protagonismo en los escenarios donde se ensaya la nueva gobernanza global. Uno de estos espacios es sin duda el programa Habitat de Naciones Unidas, cuya tercera conferencia aprobó en Quito la Nueva Agenda Urbana, un documento que debería guiar a las ciudades por un camino más inclusivo, seguro, resiliente y sostenible. “Una vez aprobada la Nueva Agenda Urbana”, advertía Carmen Sánchez-Miranda, Jefa de la Oficina de ONU-Habitat en España, “es ahora cuando llega el momento de su implementación”.

Algo va mal

Sin embargo, “la urbanización en el mundo no va bien”. Así lo afirmó el Director Ejecutivo de ONU-Habitat, Joan Clos, en la apertura de la jornada “De los Objetivos de Desarrollo Sostenible a la Nueva Agenda Urbana: Juntos en acción”. Al encuentro, celebrado en la sede del Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM), asistieron representantes de las distintas agencias de Naciones Unidas, además de líderes políticos y de la sociedad civil.

Clos, antiguo alcalde de Barcelona, declaró que “en el mundo desarrollado tenemos tres grandes retos: combatir el aumento de las desigualdades, controlar el efecto del cambio climático y afrontar la pérdida de accesibilidad a la vivienda”. Las ciudades, recordó el que fuera también ministro de Industria, emiten la mayoría de los gases de efecto invernadero, y respecto a la vivienda sostuvo que su encarecimiento por encima del aumento de la renta de la población “es un proceso que se está dando en todo el mundo”.

En el evento participaron los alcaldes de las tres ciudades más habitadas de España: Manuela Carmena, Ada Colau y Joan Ribó, regidores de Madrid, Barcelona y Valencia respectivamente. Mientras Colau reivindicó para las ciudades un nuevo papel “como actores políticos y no simplemente como ejecutores técnicos”, ya que son “protagonistas en el proceso de urbanización” global, Carmena recordó la importancia del sistema de justicia en la nueva agenda y se refirió a la corrupción como una de las mayores trabas para su correcta implementación: “La corrupción acaba con todo y es un tema del que no se quiere hablar”, afirmó.

En relación con el acceso a la vivienda, Colau señaló que el alza de los precios de los alquileres, cifrado en un 15% en Barcelona en los últimos años, “está empujando a los vecinos a trasladarse a las afueras, lo que comporta una pérdida de identidad para la ciudad”.

Energía y violencia

En esa ruta trazada por Naciones Unidas para lograr ciudades más sostenibles, el transporte y el modelo energético juegan un papel clave. En el caso de Madrid, afirmó José María Ezquiaga, decano del COAM, “el 60% del espacio es para el tráfico”. Bastaría con limitarlo a los vecinos, dijo este experto, para lograr “un urbanismo mucho más amable”. Por su parte el alcalde de Valencia, Joan Ribó, declaró su voluntad por “discriminar con impuestos el uso de gasóleo frente a la gasolina”, no obstante algo fuera de su alcance al no tratarse de una competencia local.

Manuela Carmena abordó otro asunto cada vez más preocupante en muchas ciudades, el aumento de la violencia. Precisamente en Madrid, recordó la alcaldesa, líderes locales de todo el mundo están convocados en primavera al Foro Mundial sobre Violencias y Educación para la Convivencia y la Paz. Esta iniciativa fue anunciada en el Congreso Mundial de Gobiernos Locales celebrado en diciembre en París y cuenta con el respaldo, entre otros, de los ayuntamientos dirigidos por Anne Hidalgo y Ada Colau.

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