El primer paso para devolver la autonomía a los niños es pedir que vayan a la escuela y vuelvan a casa sin ser acompañados por las personas adultas” (Francesco Tonucci, La ciudad de los niños).

En esta nueva entrega de la serie Ciudades y niños viajamos hasta Meco, en la Comunidad de Madrid, donde los niños y niñas se desplazan solos hasta la escuela gracias al nuevo Camino Escolar Seguro.

Imagen cotidiana de un camino escolar seguro / @caminoE_soler

“El recorrido de casa al colegio puede ser toda una experiencia y una oportunidad para explorar el espacio, darle un sentido, entrar en contacto con otros y experimentar aventuras”, afirman Marta Román Rivas e Isabel Salís Canosa en “Camino escolar”. Pasos hacia la autonomía infantil“. Los proyectos de camino escolar, sostienen las autoras, “son iniciativas dirigidas a que los menores puedan moverse con seguridad y autonomía por las calles y recuperen el uso y disfrute del espacio público.”

Una de estas iniciativas acaba de ponerse en marcha en la ciudad madrileña de Meco, Ciudad Amiga de la Infancia desde 2014. Se trata de un camino escolar seguro, saludable y sostenible que permite a los niños y niñas de la localidad ir solos a la escuela, favoreciendo su autonomía. Consiste en una red de itinerarios para que los menores puedan desplazarse hacia sus centros escolares andando o en bicicleta de manera segura, un plan que favorece su salud combatiendo enfermedades y malos hábitos al tiempo que hace más sostenible el medioambiente al reducir el número de desplazamientos en vehículos.

Breve historia del proyecto

El proyecto tiene sus orígenes en el Plan Integral de Seguridad del Menor, proyectado en 2013 por la Unidad del Menor de la Policía Local de Meco. El actual equipo de gobierno de la localidad decidió entonces incluirlo en su programa electoral, lo que supuso su puesta en marcha a partir de 2014. Desde entonces, la iniciativa ha superado las fases de diseño, estudio, ejecución e implementación hasta su inauguración hace unas semanas coincidiendo con el inicio del presente curso escolar.

La apuesta del ayuntamiento, cuyo coste asciende a varios cientos de miles de euros, contempla numerosas medidas, entre otras:

  • Actualización de vías de acceso a los centros: asfaltado, ampliación de acerado, instalación de vallado de protección y encauzamiento de peatones, creación de glorieta, reductores de velocidad, rebajes de acerado y retirada de elementos arquitectónicos que impidan el acceso a discapacitados.
  • Instalación de cámaras de vigilancia del tráfico en zona escolar.
  • Creación de dos parkings cercanos a los centros escolares, uno de tierra y vallado y otro asfaltado, con más de 100 plazas de estacionamiento (la mitad reguladas mediante horario para uso exclusivo para la recogida de alumnos con una franja de 30 minutos).
  • Diseño de cuatro itinerarios distintos para acceder a tres colegios y un instituto de enseñanza secundaria que incluyen señalización vertical y horizontal, hitos de protección y separación de peatones-vehículos, ojos de gato reflectantes junto a todos los pasos de peatones…
  • Instalación del primer paso de peatones luminoso e inteligente de su tipo en la Comunidad de Madrid (para 4 carriles de circulación).

Camino Escolar Seguro se solapa con otro proyecto local, denominado “Anillo Saludable”, con el objetivo común de favorecer el acceso peatonal preferente y fomentar el uso de la bicicleta.

Proceso participativo

“Este proyecto se encuentra incluido en el Plan de Infancia y para su elaboración se han tenido en cuenta a otros actores externos, como a los alumnos, AMPAS, profesorado y vecinos, entre otros colectivos”, explica José Vázquez, responsable de la Unidad del Menor de la Policía Local de Meco y director técnico del Plan de Infancia 2014-2018 del municipio.

Camino Escolar Seguro fue incluido en el Plan de Infancia presentado en la candidatura del municipio para lograr el reconocimiento como Ciudad Amiga de la Infancia, allá por 2014. Una vez creadas, las comisiones de participación infantil y adolescente se encargaron de dar a conocer el proyecto entre los demás alumnos de la localidad. Dado que el diseño de los itinerarios responde a criterios técnicos, la participación infantil en el proyecto se ha enmarcado en aspectos complementarios. A través de los buzones instalados en los centros educativos, los niños, niñas y adolescentes de esta ciudad madrileña hicieron llegar sus propuestas al consistorio. Algunas de ellas, como la falta de plazas de aparcamiento junto a los colegios, fueron incluidas en el proyecto.

También se ha tenido en cuenta tanto a las AMPAS como a las direcciones de los centros educativos, a veces incluyendo en el Plan sus propuestas y otras desestimándolas por razones técnicas.

Desde la Unidad del Menor nos adelantan que el Camino Escolar Seguro será próximamente reforzado con la creación de un parque de Educación Vial, un proyecto que contempla una participación más activa de los niños y niñas al tratarse de una acción que requiere menos conocimientos técnicos.

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